Ante la crisis desatada en Japón por las explosiones e incendios en la planta nuclear Fukushima, el primer ministro Naoto Kan arremetió contra el operador de la empresa propietaria de la central nuclear (TEPCO) por demorarse en informarle de las explosiones. "¿Qué diablos pasa?", dijo.

Los operadores de la planta nuclear de Fukushima afirmaron que una de las dos explosiones causó un agujero en el edificio que aloja a uno de los reactores, lo que significa que combustible nuclear utilizado quedó expuesto a la atmósfera.

"La televisión reportó una explosión pero al despacho del primer ministro no avisaron nada durante alrededor de una hora", sostuvo Kan según citó la agencia Kyodo, preocupado por los ciudadanos de un país que sufrió su peor catástrofe humanitaria en 1945 cuando Estados Unidos lanzó bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki.

Sin embargo, el primer ministro pidió a las personas que estaban en un radio de 30 kilómetros en torno a la planta ubicada al norte de Tokio, una población de 140 mil personas, que permanezcan en sus hogares, en medio de la crisis nuclear más grave desde el desastre de Chernobil en Ucrania en 1986.

Además, funcionarios en Tokio, ubicada a 240 kilómetros al sur de la planta, dijeron que la radiación en la capital era 10 veces superior a la normal hacia la noche, pero negaron que este nivel fuera una amenaza para la salud humana en la tecnológica ciudad de 13 millones de habitantes.