Reunión extraordinaria de UE por alerta nuclear en Japón

Los ministros europeos de Energía avanzarán en los detalles de las pruebas de resistencia que pasarán las centrales nucleares de la UE con carácter preventivo.

Los ministros europeos de Energía celebrarán mañana una reunión extraordinaria para analizar la última hora de la situación nuclear en Japón tras el terremoto y avanzar en los detalles de las pruebas de resistencia que pasarán las centrales nucleares de la UE con carácter preventivo.

Los Veintisiete prestarán particular atención al grado de preparación de las plantas para resistir situaciones de emergencia, como la falta de suministro eléctrico y medios de refrigeración de los reactores o su situación geográfica y posible exposición a fenómenos naturales.

Se espera que en la reunión los países expresen además su disposición a ayudar a Japón, si este país lo solicita, en las labores de emergencia que se lleven a cabo en la central nuclear de Fukushima, una tarea que de tener lugar coordinaría el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

Esta cita es la primera que se celebra a escala comunitaria desde que el pasado martes Oettinger anunciase que los estados miembros apoyan revisar los niveles de seguridad en sus centrales y considerase que las autoridades japonesas han perdido el control de una situación que consideró "apocalíptica".

Están por determinar los criterios exactos de evaluación, las autoridades que llevarán a cabo el estudio, qué implicará el examen para las centrales que no lo superen y cuando se realizarán las pruebas.

En la reunión de mañana, la Comisión Europea propondrá a los ministros unas "ideas preliminares" en relación a esos criterios, aunque no se entrará en detalles técnicos, explicaron fuentes europeas.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ya ha anunciado que encargará al Consejo de Seguridad Nuclear una revisión en profundidad de las seis centrales y ocho reactores españoles.

El primer examen se realizará en la planta de Cofrentes (Valencia), cuyo ciclo de vida acaba de extenderse otros diez años.

Zapatero es reticente a dar más tiempo a Garoña (Burgos), que ya obtuvo una prorroga de dos años, hasta 2013, y considera que se debe dejar paso a centrales más modernas.

El reflejo más impactante e inmediato en política energética de la crisis en Japón tuvo lugar esta semana en Alemania, donde la canciller, Angela Merkel, anunció el cierre de siete de sus centrales más antiguas como consecuencia de la detención temporal de su plan para alargar la vida de las plantas alemanas.

Por parte española participará el ministro de Industria y Energía, Miguel Sebastián.

La cita servirá también para hablar del impacto que la situación en Libia puede tener sobre el mercado energético europeo, unos efectos que serán limitados ya que las importaciones de gas y petróleo procedentes de ese país no representan mucho en el conjunto de la UE, según fuentes europeas. EFE