Un rumano, un húngaro, un irlandés y dos bolivianos integraban la banda terrorista desarticulada hoy en Bolivia y que, según el Gobierno, preparaba un plan para asesinar al presidente Evo Morales, informaron hoy los medios locales.

El supuesto plan fue descubierto tras un operativo en la ciudad oriental de Santa Cruz, en el que murieron tres "mercenarios", como los denominó el Gobierno, de nacionalidad irlandesa, rumana y boliviana, en un enfrentamiento armado con la policía.

Además, la policía detuvo en esa operación a un boliviano y a un húngaro como presuntos miembros de la banda, que fueron trasladados en la tarde de hoy a la Fiscalía de La Paz.

El ministro de Gobierno de Bolivia, Alfredo Rada, explicó hoy en Río de Janeiro que uno de los fallecidos es Jorge Roza, un boliviano de ascendencia croata y húngara, quien presumiblemente era el ideólogo de la banda.

Según algunos medios, Roza es un ex militar que tuvo entrenamiento especial en Croacia.

A lo largo de toda la jornada, los datos sobre la nacionalidad e identidad de los muertos y detenidos han estado rodeados de confusión y contradicciones.

El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, declaró que con este operativo se ha descubierto que el país se encontraba en una "situación de grave riesgo para la estabilidad".

"Se trataba de un plan macabro que proyectaba desarrollar una espiral de violencia que empezaba con nuevos atentados a las viviendas como la del cardenal Julio Terrazas y otras personalidades para continuar con acciones más violentas y generalizadas", apuntó.

La policía encontró entre las pertenencias de los supuestos terroristas un importante arsenal integrado por fusiles, una ametralladora y explosivos, algunos de ellos del tipo C-4, que no se encuentra en Bolivia, según dijo hoy el vicepresidente del Gobierno.

Sobre este aspecto, Farfán explicó que se trata de un explosivo capaz de generar una onda expansiva de amplio alcance.

En el operativo también se encontraron documentos que, según el Gobierno, prueban la organización de preparativos para atentar contra autoridades nacionales y departamentales, entre estas últimas el prefecto de Santa Cruz, el opositor Rubén Costas.

El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, detalló que el Gobierno tiene datos sobre la presencia de estos terroristas en recientes actos públicos de Morales y sobre el seguimiento que habrían hecho al desplazamiento de caravanas del presidente, el vicepresidente y algunos ministros.

En concreto, Farfán aseguró que este grupo intentó colocar un explosivo en el barco de la Armada boliviana en el que el presidente Evo Morales y su gabinete se reunieron hace dos semanas en el lago Titicaca, fronterizo entre Bolivia y Perú.

Además, el viceministro dijo que existen informes que revelan que el pasado mes de marzo, los presuntos terroristas siguieron a Morales al Alto Parapetí, donde entregó títulos de propiedad de tierras a indígenas guaranís "para estudiar su sistema de seguridad".

Farfán mostró esta noche a los medios en La Paz el armamento decomisado en este operativo y dijo que, pese a que el caso se encuentra en reserva, se conocerán más detalles de los detenidos y de sus planes en las próximas horas. EFE