Vicepresidente yemení pide al Ejército lealtad a la patria y no a personas

Advirtió de que "antes de participar en cualquier iniciativa de paz (con los hutíes), el presidente yemení debe retornar a Adén.
AFP

El vicepresidente y primer ministro yemení, Jaled Bahah, instó hoy desde Riad a las Fuerzas Armadas de su país a ser "leales a la patria" y no a determinadas personas, en alusión al exmandatario Ali Abdalá Saleh, aliado de los rebeldes hutíes.

En una rueda de prensa en la capital saudí, Bahah advirtió de que "antes de participar en cualquier iniciativa de paz (con los hutíes), el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, y el Gobierno deben retornar a (la ciudad de) Adén".

Sobre el Ejército, alabó a las tropas pero señaló que en el Yemen hay "un problema de lealtades", e insistió en que todos los yemeníes deben ser fieles al país porque "la patria es la que permanece".

Bahah pidió a los hutíes y a los seguidores de Saleh que "dejen de poner en riesgo a la patria, se retiren de las ciudades y entreguen las armas al Estado".

Defendió que su bando aboga por el diálogo y que Hadi "intentó impedir una guerra civil", pero al mismo tiempo se mostró partidario de una intervención terrestre de la coalición árabe.

"Deseamos una campaña terrestre de la coalición que respalde a la aérea", afirmó el vicepresidente, que agregó que las operaciones continuarán hasta que "se alcancen los objetivos estratégicos" y que las siguientes etapas de las mismas serán decidas por la cúpula de la alianza, liderada por Riad.

Preguntado por si hay un nuevo Gobierno yemení, dijo que simplemente se reactivó el anterior, que dimitió poco antes de que los hutíes tomaran el poder en febrero pasado.

Para hallar una solución a la crisis, algunas partes políticas proseguirán su diálogo nacional en Riad en las próximas semanas, agregó el primer ministro, que fue nombrado hace unos días vicepresidente por Hadi por su popularidad.

Bahah también se refirió la resolución adoptada esta semana por el Consejo de Seguridad de la ONU, que impuso un embargo de armas a los hutíes y sanciones a su líder, Abdelmalek al Huti, y al hijo de Saleh.

Sobre la abstención de Rusia, apuntó que este país tiene "circunstancias especiales" e intereses importantes en la región y que su postura implica una "aceptación tímida" de la resolución.

Además, el primer ministro aludió a la crisis humanitaria en su país, destacando que "requiere una intervención regional e internacional".

La violencia se ha disparado en el Yemen desde que el pasado 26 de marzo una coalición árabe -liderada por Arabia Saudí -comenzó a bombardear posiciones de los hutíes, en apoyo a Hadi.

EFE