Foto: US Army
Altos cargos del régimen comunista de Vietnam y veteranos de la guerra conmemoraron hoy el 35 aniversario de la caída de Saigón, que reunificó el norte con el sur y puso fin a más de una década de conflicto armado.

El presidente vietnamita, Nguyen Minh Triet, pronunció un discurso en Hanoi en el que aludió a la distinta forma como la gente del norte o del sur recuerda la contienda e instó a la población a "solucionar las diferencias y unirse para poner los cimientos del crecimiento económico".

No obstante el llamamiento a la unidad, las autoridades y los medios de comunicación oficial aún presentan al gobierno derrocado como un "régimen títere de Estados Unidos" y los héroes de la guerra aclamados son todos del Vietcong.

En la ceremonia en Hanoi participó el teniente general Pham Xuan The, quien detuvo al "presidente de paja" de Vietnam del Sur, Duong Van Minh.

Un año más, The, que pasó al retiro en 2008, ha vuelto a recordar para las audiencias y los medios de comunicación como siendo segundo al mando del Regimiento 66 entró en su jeep en el palacio presidencial de Saigón.

Tras una lucha encarnizada en la noche del 29 de abril y madrugada del día siguiente en torno al puente de Dong Nai, The, entonces capitán, comandó a su tropa detrás de unos tanques en pos del corazón de Saigón.

El primer carro blindado erró la entrada del Palacio de la Independencia y fue el segundo tanque el que derribó la verja y permitió el acceso de los soldados.

"En el recibidor, me encontré un gentío de periodistas occidentales que se arremolinaban al pie de las escaleras. En el primer piso, un hombre alto se me acercó y se presentó como el general de brigada Nguyen Huu Hanh, ayudante del presidente Duong Van Minh", explicó The.

El presidente de Vietnam del Sur celebraba en ese momento la última reunión con su Gabinete y estaban esperando para rendirse.

El mensaje de capitulación se oiría por la radio unas horas después: "Yo, el general Duong Van Minh, presidente de la Administración de Saigón, ordeno a todas las fuerzas de Saigón que dejen las armas y se rindan incondicionalmente al Ejército de Liberación".

La diáspora de los vencidos a los países vecinos y luego, si podían a Estados Unidos, y los años de hambre y carencias de la postguerra han pasado.

Pero los vietnamitas que lucharon al lado de Estados Unidos y perdieron la guerra se quejan todavía de que la administración no les trata igual que a sus compatriotas del norte, que tienen menos oportunidades para conseguir empleo y educación.

Vietnam se ha convertido en una economía emergente desde que abrazó el libre comercio, en 1986, con la llamada política de "doi moi" (renovación).

Muchos vietnamitas aún recuerdan aquella contienda, pero cada vez son menos y la mayoría de la juventud tiene sus pensamientos puestos en un buen trabajo, el teléfono móvil, la ropa de moda y la moto, y si puede ser un deportivo.

Saigón, ahora llamada oficialmente Ho Chi Minh, ha resurgido de sus cenizas y también se distancia de su pasado bélico para ejercer de motor de la economía vietnamita, al contribuir con un 20 por ciento al Producto Interior Bruto.

En el Hotel Caravelle de Saigón, los corresponsales de prensa de la Guerra de Vietnam se reúnen estos días y comparten sus recuerdos con motivo del 35 aniversario, quizá la última reunión porque la mayoría ronda los 70.

-EFE