Miembros de las Policía y personal de rescate hacen presencia en el lugar donde explotó un autobús en Túnez. | Fuente: EFE

Al menos 12 miembros de la guardia presidencial murieron y 16 resultaron heridos en un atentado perpetrado en la capital de Túnez, que las autoridades no dudan en atribuir a los yihadistas y que es el tercero que sufre el país en 2015.

El ataque, realizado al caer la tarde en la céntrica avenida Mohamed V, una de las arterias de la ciudad, obligó al Gobierno a decr

etar el estado de emergencia en todo el país y un toque de queda en la capital, por segunda vez en lo que va de año.

El nuevo atentado supone un cambio en la estrategia de los yihadistas, ya que tras hundir la industria de turismo apuntan ahora contra las fuerzas de Seguridad.

"Fue una bomba adosada a la parte inferior del vehículo o dejada en la calzada, y probablemente accionada por control remoto al pasar por aquí", explicó una fuente de Seguridad cerca de lugar de los hechos.

"Había muchos cadáveres por el suelo, algunos mutilados, y el autobús ha quedado destrozado. Completamente destruido", explicó por su parte Mohamad Mahmud Hamudi, un joven que minutos antes había pasado cerca del lugar.

La zona del ataque es, además, altamente simbólica: el autobús estalló frente a la sede del antiguo partido del dictador derrocado Zinedin el Abedin Ben Ali y a escasos 200 metros de la plaza del 14 de enero, fecha en la que fue derrocado.

Se trata de un amplio espacio, presidido por un enorme reloj de hierro en forma de pirámide, que une el bulevar Habib Bourguiba, corazón comercial de la ciudad, y la avenida Mohamed V, centro de negocios y lugar donde se concentran varios edificios oficiales.

"No son musulmanes. Son gente sin corazón que nos ataca, que no quiere la libertad y la democracia, igual que pasó hace una semana en París", explicó Fatuma al Hadadi, una mujer de unos treinta años que junto a varias personas más inicio una protesta silenciosa con velas en el centro de la plaza.

"No representan a los musulmanes, son una vergüenza para nuestra religión y nuestro país. Que nadie piense que los tunecinos somos así, por favor", suplicaba.

El atentado de hoy es el tercero que sufre Túnez en 2015 tras los perpetrados el 18 de marzo y el 26 de junio en el museo de El Bardo, el más importante de la capital, y en la playa de un hotel de la ciudad costera de Susa.

EFE