Mauricio Cassinelli, médico legista que examinó el cuerpo en la casa donde murió Maradona, declaró que el cuerpo del exfutbolista venía acumulando agua en sus pulmones desde hacía "al menos 10 días" antes de su fallecimiento, a causa de una "insuficiencia cardíaca" y una "cirrosis hepática".
El juicio que buscar responder a los vacíos en el caso de la muerte de Diego Armando Maradona sigue su curso. Y esta vez con una nueva revelación por parte del perito de la autopsia del argentino, Mauricio Cassinelli, quien reveló ante el tribunal que el exfutbolista tenía "un corazón que pesaba más del doble del tamaño normal", presentaba "un edema generalizado, de pies a cabeza" y señales de una larga agonía, de "por lo menos 12 horas".
En ese sentido, el comisario -quien en ese entonces se desempeñaba como director de Medicina Legal de la Superintendencia de la Policía Científica- dijo que el corazón del excampeón del mundo "pesaba casi el doble de lo que pesa uno normal para una persona adulta" y, precisó, que en la autopsia tampoco se detectó "ni alcohol ni tóxicos".
Diego Armando Maradona, de acuerdo con Cassinelli, venía acumulando "cuatro litros y medios de agua en el cuerpo" desde hacía "al menos 10 días" antes de su fallecimiento a causa de un “edema agudo de pulmón secundaria a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” la trágica tarde del 25 de noviembre de 2020.
"También tenía una cirrosis hepática", dijo el perito exhibiendo una imagen del hígado.
En esa línea, dijo que los enfermeros y médicos deberían haber advertido los síntomas antes del desenlace.
Nueva autopsia
Durante la audiencia del jueves, 27 de marzo, se reprodujeron las fotos de Maradona, en donde una de las hijas, Jana, se retiró antes de que se proyectaran las imágenes.
Como se recuerda, siete profesionales de la salud -entre médicos, enfermeros, la psiquiatra y un psicólogo- son acusados de homicidio con dolo eventual. La figura implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte de Maradona.
Sobre la autopsia presentada por Cassinelli, la defensa de los imputados llevó adelante otro informe, encabezado por el perito Pablo Ferrari.
El documento de 25 páginas aseguró que Maradona no había recibido asistencia o farmacológica vinculada a una patología coronaria, y estimó el cuadro agónico “en minutos o, a lo sumo, pocas horas”.
Sin embargo, la Fiscalía de San Isidro, cuestionó el informe al considerar que el peritaje se hizo si un equipo forense y se basaba solamente en pruebas de la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque médico de cabecera del astro y quien habría insistido en los cuidados domiciliarios en lugar de su ingreso a una clínica de salud.
De momento, el juicio podría prolongarse hasta julio de este año y se estiman más testigos a declarar sobre lo ocurrido el 25 de noviembre de 2020. Los acusados pueden recibir entre 8 y 25 años de prisión.
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