En medio de pedidos de estadounidenses de no acoger a refugiados de Siria, Barack Obama conoció a niños y adolescentes que fueron rescatados de Myanmar y luego acogidos en Kuala Lumpur, Malasia.

La etnia musulmana Rohingya a la que pertenecen los refugiados es perseguida por la mayoría budista de Myanmar. Obama dijo que su país será un lugar que de la bienvenida a quienes huyen de la violencia alrededor del mundo "mientras sea presidente".

El presidente de los Estados Unidos dijo que los refugiados que conoció representan "lo opuesto al terror, lo opuesto a la despreciable violencia que vimos en Mali y París".