Duras amenazas a EEUU, una espectacular exhibición de armamento y alabanzas al líder, Kim Jong-un, sirvieron este sábado al régimen comunista norcoreano para celebrar por todo lo alto el 70 aniversario del Partido de los Trabajadores.

En la emblemática plaza de Kim Il-sung de Pyongyang, el contundente sonido de los rítmicos pasos de miles de soldados marcó el inicio del gran espectáculo que se esperaba para la conmemoración más importante de este año en Corea del Norte.

La retórica fue dura. El joven líder, que presidió el desfile de tres horas desde el balcón principal del Palacio de la Cultura del Pueblo, se dirigió a su país y aseguró que Corea del Norte "está preparada para luchar en cualquier tipo de guerra provocada por EEUU".

"Estados Unidos ha forzado guerras terribles y plantea la amenaza de nuevas agresiones. Además, ha ejercido contra nosotros sanciones y bloqueos sin precedentes para que no podamos desarrollar nuestra economía", aseguró Kim Jong-un frente a su Ejército, un pequeño grupo de dignatarios internacionales y una nutrida presencia de medios internacionales.

Kim Jong-un se mostró seguro y contundente en su segundo discurso de este tipo desde que llegó al poder en diciembre de 2011. La anterior ocasión en que habló en público fue en abril de 2012 con motivo del centenario del nacimiento de su abuelo, el "presidente eterno" Kim Il-sung.

Ante el joven líder miles de soldados -parte de ellos con uniformes de época en todo un repaso a la historia bélica y militar del país- protagonizaron un colorido desfile de dos horas y media en el que gritaron sin cesar "Defenderemos hasta la muerte a Kim Jong-un". EFE