El supremo líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, también aprovechó el Año Nuevo para mostrar el poderío nuclear de su país. En la capital Pyongyang esculturas de hielo representando los misiles que se probaron el 2017 fueron la sensación entre los pobladores.

El misil destacado fue el Hwasong-15, que fue probado con éxito el 28 de noviembre de 2017, causando alarma a nivel internacional. Se trata del primer misil balístico desarrollado por Corea del Norte que tiene teóricamente el rango para alcanzar todo Estados Unidos continental, incluida la capital Washington D.C..

Corea del Norte intensificó el 2017 sus avances nucleares y balísticos, generando malestar en las Naciones Unidas y múltiples sanciones. Kim Jong-un aseguró en su discurso de fin de año que siempre tiene el botón nuclear en su oficina.

"Debemos producir masivamente cabezas nucleares y misiles balísticos y acelerar su despliegue", invocó a su país.