El sistema se usa solo en un aula experimental, pero la escuela planea aplicarlo en el resto de salones.
El sistema se usa solo en un aula experimental, pero la escuela planea aplicarlo en el resto de salones. | Fuente: World Bank Photo Collection

(Agencia N+1 / María Cervantes). En una escuela de China se estableció un sistema de reconocimiento facial, que determinará cuán atentos están los estudiantes en el aula, informa The Telegraph. Por ahora funciona solo en una clase, pero pronto planea usarse en toda la escuela. Los sistemas de reconocimiento facial ya se usan para diferentes tareas: identificar usuarios, buscar delincuentes o, por ejemplo, etiquetar personas en las fotos.

Como regla, estos sistemas usan redes neuronales convolucionales, que están diseñadas para trabajar con imágenes, así como algoritmos de aprendizaje automático. Para aprender a encontrar una persona específica (o ciertas emociones) en la imagen, la computadora "escanea" muchas fotos, asigna características inherentes a su persona y las recuerda.

Aplicación en el aula

En el aula experimental de una escuela secundaria de Hangzhou, la capital de la provincia china de Zhejiang, se instaló un sistema de gestión del comportamiento. Tres cámaras que cuelgan sobre la pizarra graban las caras de los estudiantes, y un algoritmo especial determina qué tan interesante es la lección para ellos. El programa reconoce siete emociones: alegría, tristeza, ira, frustración, espanto, sorpresa y tranquilidad.

Si el alumno comienza a aburrirse o distraerse, se notifica al maestro. El sistema divide a los estudiantes en dos grupos: a los niños atentos se les marcará con la letra "A", y a sus compañeros de clase que estén por las nubes con la letra "B". El director de la escuela, Ni Ziyuan, está convencido de que dicho sistema no viola la privacidad de los escolares y ayudará a mejorar la calidad de la enseñanza.

Algunos estudiantes informaron que ya han cambiado su comportamiento. "Anteriormente, en clases que no me gustaban, podía ser flojo y tomar una siesta en el escritorio. Pero tras la instalación de cámaras en el aula, no puedo distraerme más. Es como si me estuvieran mirando constantemente un par de ojos misteriosos", dije uno de ellos.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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