"Falsos positivos": La investigación del NYT que compromete a fuerzas militares y desata una crisis en Colombia

El reportero a cargo de la investigación tuvo que abandonar Colombia tras la reacción del oficialismo. El informe periodístico, que cita órdenes escritas y entrevistas a altos oficiales, denuncia incentivos dentro el ejército colombiano que pondrían en riesgo la vida de civiles inocentes.

La publicación del NYT ha desatado una crisis en el Gobierno colombiano. | Fuente: AFP | Fotógrafo: DANIEL MUNOZ

El periodista Nicholas Casey, de The New York Times, abandonó Colombia luego de recibir "acusaciones falsas" por parte de miembros del partido de Gobierno. Ello luego de publicar una investigación que compromete a las fuerzas militares.

"He tenido que tomar la medida de salir del país por las acusaciones falsas que fueron lanzados ayer en Twitter y replicadas por varios políticos uribistas en los últimos 24 horas", manifestó Casey en una entrevista con la emisora Blu Radio.

En un artículo publicado el sábado por el diario The New York Times se señala que el Gobierno colombiano está ejecutando "otra encarnación" de los llamados "falsos positivos". El periodista revisa órdenes escritas y entrevistó a altos oficiales donde señalan que el ejército colombiano estaba exigiendo a sus tropas "duplicar" las bajas y capturas en combate.

Según el reportaje que hizo Casey hay una orden para que los militares no "exijan perfección" al matar, ni siquiera si tienen dudas sobre el objetivo del ataque, y algunos militares han señalado que eso implica desproteger a inocentes y ya ha ocasionado muertes sospechosas o innecesarias.

Esta denuncia trae a recuerdo el escándalo de ejecuciones extrajudiciales de civiles cometidas por la fuerza pública entre 2002 y 2008. Los "falsos positivos" son uno de los hechos del conflicto armado que más ha impactado a la sociedad colombiana, ya que muchas de las víctimas eran hombres jóvenes de pocos recursos reclutados bajo la promesa de un empleo.

Luego eran asesinados y presentados ante la opinión pública como guerrilleros muertos en combate por militares que buscaban obtener beneficios o ascensos.

Las repercusiones

Frente a eso, el presidente Iván Duque aseguró que su Gobierno tiene "tolerancia cero" con las violaciones de derechos humanos por parte de miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía.

"La instrucción ha sido cero tolerancia con cualquier conducta que sea violatoria de la ley y de la Constitución, cero tolerancia con cualquier circunstancia que deshonre el uniforme de la patria", manifestó Duque.

La senadora María Fernanda Cabal, del oficialista partido Centro Democrático, publicó en Twitter dos fotos del periodista en 2016 junto al mensaje: "Este es el 'periodista' Nicholas Casey, que en 2016 estuvo de gira con las FARC en la selva".

"¿Cuánto le habrán pagado por este reportaje? ¿Y por el de ahora, contra el Ejército de Colombia? #CaseyEsFakeNews", agregó la parlamentaria.

Entre tanto, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, afirmó que el artículo de The New York Times "está lleno de inconsistencias" en cuanto a fechas, informes y unidades militares citadas, y que en vista de que "se informa o se insinúa que hay servidores de la fuerza pública que consideran que recibieron una orden que eventualmente ha podido ser ilegal", pidió a la Fiscalía investigar el caso.

El senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez manifestó que el artículo es "una manera de desacreditar a las FFAA (Fuerzas Armadas) y de proteger la impunidad al narcoterrorismo".

"Además ignoraron las respuestas oficiales y las distorsionaron para decir que hay órdenes de asesinar inocentes y de no proteger civiles", manifestó Uribe en Twitter.

The New York Times respondió en la misma red social: "Informamos de manera precisa e imparcial (...) En este caso, simplemente informamos de lo que dicen los documentos escritos por el ejército, así como información proveniente de los mismos oficiales colombianos". (EFE y AFP)

¿Qué opinas?