El THADD, el sistema antimisiles de EE.UU. desplegado en Corea del Sur. | Fuente: Fuente: Departamento de Defensa de Estados Unidos

(Agencia N+1 / Víctor Román). Estados Unidos ha preparado un documento con la visión general de su futuro sistema antimisiles, y están incluyendo colocar algunos en el espacio exterior. El documento, que tardó casi nueve años en ser elaborado, ha sido recogido por sitio especializado Defense News.

La trayectoria de vuelo de un misil balístico intercontinental puede dividirse en tres segmentos: aceleración, transatmosférica y terminal. En la primera etapa, el cohete recoge la velocidad nominal y va más allá de la atmósfera, luego se apagan sus motores, apunta al objetivo y se desconecta la unidad de combate. En la etapa terminal, la unidad de combate ingresa a la atmósfera y cae sobre el objetivo.

La primera etapa es la más vulnerable, ya que aún no ha logrado alcanzar la velocidad nominal. En la segunda también es bastante vulnerable; pero una vez que está fuera de la atmósfera, la complejidad de la intercepción reside en la elección del método de destrucción: la explosión habitual no funcionará.

Por último, en la etapa terminal, la intercepción de ojivas es técnicamente posible. Pero esta opción es la menos preferida por varias razones: se pueden contaminar grandes áreas del territorio con fragmentos de ojivas nucleares derribadas; y la intercepción se puede complicar por la presencia de falsos objetivos en el aire.

El espacio como escudo

La idea de colocar antimisiles en el espacio implica colocar varios satélites en órbita. Cada uno de esos satélites transportará diez misiles interceptores. Si se detecta el lanzamiento de un misil balístico, uno de los satélites lanzará interceptores contra él. Se supone que el despliegue de misiles interceptores en el espacio aumentará la probabilidad de intercepción de misiles balísticos.

Como se esperaba, en los próximos seis meses, la Agencia de Defensa de Misiles de EE. UU. anunciará una solicitud de información sobre tecnologías y desarrollos que permitirá la implementación de misiles antibalísticos en el espacio. Luego la agencia realizará una evaluación táctica y económica del proyecto. En caso de que los expertos militares consideren que el proyecto es técnicamente y económicamente viable, la agencia puede concluir acuerdos para comenzar a desarrollar el primer escalón del sistema de defensa.

Además, el nuevo documento también contempla el desarrollo y la creación de un prototipo de satélite para detectar lanzamientos de misiles balísticos. Se supone que la agrupación de dichos satélites permitirá a los Estados Unidos recibir alertas tempranas sobre el lanzamiento de misiles balísticos, así como detectar planeadores hipersónicos volando en la atmósfera superior.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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