Italia otorga la nacionalidad a un bebé británico para evitar que lo desconecten

Alfie padece una rara enfermedad neurológica degenerativa y necesita asistencia respiratoria. Los médicos y la justicia han suspendido todo tratamiento debido a que su condición se considera irreversible.
Sus padres, Tom Evans y Kate James, han librado una batalla legal para evitar que el Alder Hey Children's Hospital en Liverpool, apague su respirador. | Fuente: AFP

Italia otorgó la nacionalidad al británico Alfie Evans, un bebé de 23 meses hospitalizado en estado vegetativo al que un tribunal negó tratamientos adicionales, con la esperanza de evitar que lo desconecten y facilitar su traslado a Roma.

Los ministros de Asuntos Exteriores, Angelino Alfano, y del Interior, Marco Minniti, le han otorgado en tiempo récord la ciudadanía al pequeño Alfie. Con esa decisión el gobierno italiano espera que se acelere el traslado a Italia, explicó el ministerio de Asuntos Exteriores en una breve declaración.

Alfie, nacido el 9 de mayo de 2016 y que padece una rara enfermedad neurológica degenerativa, necesita asistencia respiratoria desde diciembre de 2016 y está hospitalizado en Liverpool (centro oeste de Inglaterra), donde los médicos y la justicia han decidido suspender todo tratamiento debido a que su condición es considerada irreversible.

En Roma, el hospital pediátrico Bambino Gesù, que depende del Vaticano, se ofreció a atender al niño. El papa Francisco ha pedido en varias ocasiones públicas que el bebé sea mantenido en vida y recibió en audiencia privada al padre del niño, Tom Evans.

El lunes, la directora del hospital romano, Mariella Enoc, y un médico anestesista viajaron a Liverpool para reunirse con los funcionarios del hospital quienes se negaron a recibirlos, según informa la agencia italiana de noticias AGI.

Tanto la Corte Suprema Británica como el Tribunal de Apelaciones y el Tribunal de Casación se han negado a reconsiderar el caso. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos también rechazó la petición de los padres al considerar que no se había constatado ninguna violación de los derechos humanos.

Los padres del bebé, ambos veinteañeros, aseguran que desean explorar otros tratamientos especializados en Italia y esperan que los médicos del hospital pediátrico de Roma lo logren.

Sepa más:
¿Qué opinas?