Trump frente al monumento donde dio su discurso.
Trump frente al monumento donde dio su discurso. | Fuente: AFP | Fotógrafo: SAUL LOEB

Polonia esperó con impaciencia la llegada de Donald Trump. La visita del presidente estadounidense iba a ser histórica e iba a despertar la envidia del resto de aliados europeos, según dijo en la previa el líder del partido gobernante Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski quien se esforzó para que Varsovia le ofrezca una muy calurosa bienvenida. Sus esfuerzos dieron frutos.

Un aliado. Trump llegó este jueves a la capital polaca para una breve visita que incluyó una reunión con su homólogo polaco, Andrzej Duda, un encuentro con jefes de Gobierno de Europa Central y Oriental y un discurso en la plaza Krasinksi, donde está el monumento al alzamiento de la ciudad contra la ocupación nazi. Los polacos interpretaron la elección de este lugar como una maniobra del estadounidense para recordar el oscuro pasado de Alemania, país al que se trasladará mañana para asistir a la cumbre del G20.

Las relaciones entre Alemania y Polonia son históricamente tensas y Trump, cuyas políticas son más cercanas al gobierno nacionalista y conservador de Ley y Jusitica que al europeísmo de Angela Merkel, los representa. Él, con la sombra de las investigaciones de sus vínculos con Rusia y en medio de su guerra con la prensa de su país, se regocijó ante esta popularidad.

El público en la ceremonia en la plaza Krasinksi, seguidor del gobierno nacionalista de Ley y Justicia, portó banderas estadounidenses junto a las de su país.
El público en la ceremonia en la plaza Krasinksi, seguidor del gobierno nacionalista de Ley y Justicia, portó banderas estadounidenses junto a las de su país. | Fuente: AFP | Fotógrafo: JANEK SKARZYNSKI

El recibimiento. Fue así que este jueves Polonia agasajó a Trump con un recibimiento como el que se ofrecía a los antiguos zares de Moscú, sin disidencias y con un público que llegó desde diferentes partes del país, el cual coreó su nombre al unísono. La plaza Krasinksi, adornada con banderas de Polonia y de EE.UU., fue el escenario de un discurso en el que líder republicano alabó "el espíritu indomable" de los polacos. Estos respondieron con un entusiasmo inusual ante la visita de un líder extranjero.

El Gobierno se había asegurado antes de evitar cualquier tipo disidencia durante la intervención de Trump. Ley y Justicia pagó el traslado en autobús de cientos de militantes de todo el país, que llenaron la tribuna instalada en la plaza. A última hora, algunos representantes de la oposición, como el nobel de la Paz Lech Walesa, decidieron asistir al acto. Fueron recibidos con abucheos y pifias.

El discurso de Trump fue recibido con aplausos de parte del público polaco.
El discurso de Trump fue recibido con aplausos de parte del público polaco. | Fuente: AFP | Fotógrafo: SAUL LOEB

Uno para el otro. Trump disfrutó de un país entregado a él, que además ve con buenas algunas de sus más polémicas decisiones, como la negativa a aceptar refugiados, duramente criticada por la Unión Europea. En ese clima de fervor patriótico, no pocas pancartas pedían en inglés hacer "una Polonia grande otra vez", parafraseando el lema electoral de Trump.

"Esta visita demuestra que Polonia es un país importante", dijo la primera ministra polaca, Beata Szydlo, tras la intervención de Trump. Los veteranos del levantamiento contra el ejército nazi ocuparon un lugar prioritario en el acto, acompañados de una representación de los contingentes de Estados Unidos, Rumanía y Reino Unido desplegados en Polonia por la OTAN, con los que se escenificó el apoyo de la Alianza a sus socios del Este de Europa.

No muy lejos de ahí, aunque ensombrecida por la multitud entregada, unas 200 personas convocadas por el Partido Verde y Razem, una formación izquierdista, protestaban contra Trump y trataban de hacer llegar al resto del mundo que, aunque no lo parezca, no todos los polacos aplauden la visita del político estadounidense. El estadounidense, por su parte, partió hacia un lugar donde no será tratado de forma tan cálida: la cumbre del G20 con Merkel, Macron y otros líderes mundiales. (Con información de EFE)

La nota curiosa la puso la primera dama polaca, Agata Kornhauser, quien fue captada por las cámaras cuando ignoró un saludo de Donald Trump en favor del de su esposa, Melania Trump.
La nota curiosa la puso la primera dama polaca, Agata Kornhauser, quien fue captada por las cámaras cuando ignoró un saludo de Donald Trump en favor del de su esposa, Melania Trump. | Fuente: AFP | Fotógrafo: JANEK SKARZYNSKI
Solo horas después, Trump se encontró con Angela Merkel, una de sus principales críticas.
Solo horas después, Trump se encontró con Angela Merkel, una de sus principales críticas. | Fuente: AP | Fotógrafo: MATTHIAS SCHRADER
Sepa más: