Lula da Silva: "Dudo que haya un magistrado más honesto que yo en Brasil"

El expresidente brasileño afronta hoy el dictamen de tres jueces que decidirán si ratifican, modifican o anulan la condena a nueve años y medio de prisión que recibió por corrupción.
Lula da Silva es acusado de haber recibido de parte de la constructora OAS un apartamento en el balneario paulista de Guarujá a cambio de favorecer a la compañía en contratos con la petrolera. | Fuente: Foto: AFP

El expresidente brasileño Lula da Silva afirmó en la ciudad de Porto Alegre que duda de que haya un magistrado en el país "más honesto" que él, en vísperas de un juicio por corrupción que puede ser decisivo para su futuro político.

"Dudo que en este país haya un magistrado más honesto que yo", aseveró Lula en un acto al que asistieron miles de sus simpatizantes en la capital del estado sureño de Río Grande do Sul, en donde será juzgado el miércoles en segunda instancia.

El exmandatario (2003-2010) se someterá este miércoles al dictamen de los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF4) y que decidirán si ratifican, modifican o anulan la condena a nueve años y medio de prisión que le fue impuesta en julio pasado en primera instancia por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Si los magistrados optan por mantener la pena, además de acercarle a prisión, pueden invalidar la candidatura de Lula, que aparece como líder destacado en todos los sondeos electorales para los comicios presidenciales de octubre, aunque la decisión final estaría en manos de la Justicia electoral.

 

Seguidores del partido de los trabajadores participan en un acto al que asiste el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en Porto Alegre. | Fuente: Foto: EFE

Acusaciones

No obstante, el presidente más popular de la historia de Brasil, que acumula un total de siete causas abiertas en la Justicia, la mayoría por sospechas de corrupción, y una condena, dijo que está "tranquilo" con el juicio de este miércoles porque sabe, sostuvo, que no cometió "ningún delito".

"Cualquiera que sea el resultado, continuaré luchando en este país para que las personas tengan respeto y dignidad", agregó ante una militancia enfervorecida con cada una de sus palabras.

Al antiguo dirigente sindical le acompañaron en el estrado su sucesora en la Presidencia y ahijada política, Dilma Rousseff, destituida el año pasado por el Congreso; la presidente del Partido de los Trabajadores (PT), senadora Gleisi Hoffmann, así como otros líderes de la formación de izquierdas. (EFE) 

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