Entre las ruinas del Estado Islámico (izquierda), el francés Mostafa Tarbouni busca a su sobrina, llevada a Siria por su padre yihadista hace cuatro años. | Fuente: Composición RPP (Fotos de AFP)

Jana, de 3 años, tenía que ir de vacaciones de verano con su padre a Marruecos. En vez de eso, la niña acabó en "el califato" de la organización Estado Islámico (ISIS) en Siria, donde ahora, cuatro años más tarde, la busca su tío. Jana, que hoy tendría 7 años, podría estar en el campo de desplazados de Al Hol (noreste), donde se hacinan miles de mujeres e hijos de yihadistas tras la caída del último reducto de EI en Siria e Irak.

Para identificarla, su tío materno Mostafa Tarbouni cuenta con la marca de nacimiento que tenía la niña en lo alto del muslo. "El llamamiento que hago desde aquí [Qamishli], a cien kilómetros de ese campo, es que el Estado francés intervenga y devuelva a Jana a su país", confió a la AFP este educador especializado en servicios de protección a la infancia, que vive en Borgoña, en el centro de Francia.

En los escalones de un edificio de la administración local kurda que alberga a la autoridad de Asuntos Exteriores, en Qamishli, (noreste), Tarbouni muestra un voluminoso dosier. Hay fotos de la pequeña Jana. En particular una donde se ve la marca de nacimiento. "Tengo todos los documentos necesarios, el carnet de identidad, el recibo del pasaporte, el acta de nacimiento, todas las fotos que pueden probar la identidad de la niña", explica este franco-marroquí de 49 años.

Mostafa Tarbouni asegura, sin desvelar la fuente, que su sobrina "fue vista en enero de 2019 en las calles de Shaafa". Entonces en manos del Estado Islámico, este pueblo situado en los confines orientales de Siria fue reconquistado luego por las Fuerzas Democráticas Sirias, una coalición kurdo-árabe apoyada por Estados Unidos, Francia y sus aliados.

"Sacrificar a mi sobrina"

En agosto de 2014, el padre de Jana, Eddy Leroux, fue a buscar a su hija a casa de su exesposa. En principio, para ir de vacaciones a Marruecos. Pero se fue a Siria. Alertadas por la madre de la niña, alarmada porque no volvía, las autoridades francesas confirmaron que Eddy Leroux y su nueva compañera, Jihane Makhzoumi, que vivían en Villefontaine, en el sudeste de Francia, se habían ido a Siria con Jana y otros tres niños, entre ellos un recién nacido.

Mustafa Tarbouni muestra la foto de su sobrina | Fuente: AFP

Convertido al Islam bajo el nombre de Zayed, Eddy Leroux murió "en combate" en 2015 en la región de Palmira, en el centro de Siria, otrora bajo control yihadista, según Tarbouni. De regreso a Francia a finales de 2016, Makhzoumi fue detenida en el aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle. "Volvió con sus tres niños. Pero tomó la decisión de sacrificar a mi sobrina dejándola atrás", denunció Tarbouni. Hoy, Jana estaría con una libia que pertenece al Estado islámico, según su tío.  Esta información la consiguió de periodistas que siguen el rastro de los franceses en Siria y de las mujeres que regresaron a Francia después de unirse al ISIS.

"Niños sufriendo"

El campamento de Al Hol alberga a más de 6.500 niños de yihadistas extranjeros. Varias agencias internacionales, en particular Unicef, pidieron que sean repatriados "lo más rápido posible". A mediados de marzo, el gobierno francés trajo por primera vez a cinco niños "huérfanos y solos". Francia no excluye la repatriación de otros huérfanos, pero dice que se procederá caso por caso. Según Tarbouni, las autoridades locales kurdas están pidiendo la "luz verde" del ministerio de Relaciones Exteriores de Francia para permitirle el acceso al campamento.

El lunes, su abogado hizo una solicitud al Quai d'Orsay.  Hace años que su familia lucha por encontrar a Jana, yendo de un ministerio a otro para lograr la implicación de las autoridades francesas. También se pusieron en contacto con la Cruz Roja. Sin éxito.  "Hace casi cinco años que no hay novedades", se lamenta. "Cuando vi que los cinco niños regresaban, me dije 'es hora de moverse'". "Todo lo que pido (...) es un empujón del ministerio francés", dice.

A preguntas de la AFP, un funcionario de Relaciones Exteriores de las autoridades locales kurdas se negó a comentar.  Para el gobierno de París, la cuestión de los franceses retenidos en Siria es un barril de pólvora. Dos abogados presentaron recientemente una nueva queja ante la ONU para obligar a Francia a repatriar a los hijos de los yihadistas. A fines de febrero, al menos 80 niños franceses estaban en Siria, según estimaciones de fuentes francesas. Jana "es el símbolo de muchos niños que sufren en los campamentos", insiste Tarbouni. "Ya es hora de que nos ocupemos de este problema".

AFP

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