Pena de Muerte en Perú
La historia de la pena de muerte en Perú. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Periodismo Gráfico Audiovisual

El caso de César Alva Mendoza, presunto asesino de una niña de 11 años en San Juan de Lurigancho, ha reabierto el debate de la pena de muerte en el país. Según el informe de necropcia de la menor, esta murió por asfixia y posteriormente fue calcinada a tan solo unos metros de la vivienda del detenido.

La pena de muerte se abolió en el Perú en 1856; sin embargo, en 1933 se volvió a regular en 1933. Finalmente se derogó en 1979. En noviembre de 2017, Fuerza Popular presentó el proyecto de ley para condenar a pena de muerte por el delito de violación a menores de 7 años seguidos de muerte. La iniciativa aún se encuentra bajo la sombra.  Esta es la cronología de los sentenciados a pena de muerte duarante el siglo XX en el Perú.


En 1957, Jorge Villanueva Torres, apodado el ‘Monstruo de Armendariz’ fue ejecutado por homicidio y violación de un niño de 3 años. Hasta el día de su fusilamiento declaró ser inocente. 

En 1966, Guillermo Lavalle Vásquez alias ‘Pichuzo’ fue acusado por abusar y decapitar a un niño.

En 1973, Alejandro Lastra Villavicencio y Gerardo Pinto Sulcahuamán fueron fusilados luego de ser acusados de matar a un policía y un empleado durante un asalto a un banco. Ese mismo año, Juan Murillo Andrade fue ejecutado por haber asesinado a un policía. 

En 1974, Juan Machare Zapata fue condenado por asesinato de un policía.

En 1976, el obrero Miguel Salazar Valdivia fue ajusticiado por matar a un policía durante el asalto a una tienda. Aquel año, Luis Uscuvilca Patiño y Alfredo Benítez Caldas también fueron ejecutados por matar a un guardia civil durante un asalto a una agencia bancaria.

En 1979 se realizó la última condena. Se dio durante el gobierno de Francisco Morales Bermúdez. Julio Alfonso Vargas Garayar fue fusilado luego de ser acusado de espionaje y traición a la patria.