Piura: Los humedales de Sechura y su gran biodiversidad

El humedal sechurano lo conforma el estuario de Virrilá, la laguna de Ramón, Ñapique y La Niña, junto a los manglares de San Pedro y Chuyillache.

La riqueza de una región no solo está relacionada con la modernización o la tecnología sino con saber preservar espacios naturales que poco a poco en algunos sectores se van perdiendo por darle pase a otras actividades. El cuidado de un hábitat es importante no solo para fines turísticos sino para mantener un ecosistema equilibrado como sucede en los humedales de Sechura, en la región Piura.

Los humedales de Sechura

Los humedales pueden ser continentales, costeros o marinos e incluyen una amplia variedad de hábitats, donde el agua, en niveles fluctuantes, juega un rol fundamental en el ecosistema determinando su estructura y funciones ecológicas.

En Sechura existe un sistema de humedales único en el noroeste del Perú, conformado por el estuario de Virrilá, la laguna de Ramón, Ñapique y La Niña, junto a los manglares de San Pedro y Chuyillache, así lo describe uno de los integrantes de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional, Frank Suárez, tras realizar monitoreos en la bahía sechurana.

Estos humedales son importantes áreas que albergan una biodiversidad particular en el país, además actúan como paradero de migración de aves.

Estuario de Virrilá

Se ubica a 78 kilómetros al suroeste de la ciudad de Piura, cercano a la caleta de Parachique y se extiende desde La Bocana hasta Zapayal Nuevo, a 30 kilómetros tierra adentro.

Este estuario se origina por la incursión de agua de mar, donde ocasionalmente también recibe agua dulce proveniente del río Piura que antiguamente desembocaba en la zona, nos detalla Suárez.

Este sitio es reconocido como un área de importancia para la conservación de aves, donde se registra la presencia de unas 50 mil gaviotas Franklin, además de 25 especies de aves playeras entre otras, como el chorlo gris, chorlo nevado, la cigüeñuela de cuello negro, el playero de pata amarilla menor, la aguja moteada, el playero arenero, el playerito menudo, el zarapito trinador, etc.

Laguna de Ñapique

Se localiza a 35 kilómetros de la ciudad de Piura, junto a la laguna Ramón, son parte de un extenso humedal en una extensión promedio de 300 hectáreas y por su ubicación en pleno desierto se convierte en un refugio importante para la biodiversidad de aves tanto residentes como migratorias, por ello este lugar está siendo monitoreado para el proyecto Conservation of Shorebirds and Coastal Wetlands at Bahía de Sechura (Perú) y se realizan programas de educación ambiental, según nos informa Frank Suárez.

En este espejo de agua se logran extraer 6 especies de peces, los cuales son un sustento económico para los poblados cercanos, además en su bosque aledaño encontramos 7 especies de reptiles y se reportan dos especies de mamíferos, entre estos, el zorro de Sechura.

El grupo más diverso son las aves, donde encontramos 109 especies, dos en peligro de extinción que es la cortarrama peruana y el copetón rufo, según la legislación peruana y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Además se hallan 45 especies de aves acuáticas y 64 especies en el medio terrestres, de las cuales 13 son endémicas de la región Tumbes y 4 del Perú, asimismo 21 especies migratorias provenientes de Estados Unidos, Canadá y Alaska.

Importancia ecológica

Según nos precisó Suárez, estos humedales son reconocidos por ser importantes áreas que albergan una biodiversidad particular en el país, además actúan como paraderos de migración de aves, el cual debido a estos estudios ha cobrado importancia a nivel internacional.

El estuario de Virrilá y la laguna Ñapique por su ubicación en pleno desierto, se convierte en un refugio importante como paradero de las aves playeras en su ruta de migración.

También estos lugares presentan temporadas precisas para realizar una experiencia vivencial esquivando senderos, haciendo rutas por el majestuoso desierto de Sechura, observando el bosque seco donde sobresalen los algarrobos o refrescarse en las aguas de la bahía sechurana.

Dentro de estos humedales el manglar de San Pedro desde el 2010, ha sido incluido como parte de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras y ser reconocido mundialmente como un Área de Importancia para la Conservación de las Aves.

Cabe destacar que debido a su importancia ecológica actualmente se realiza la conservación de los humedales de Sechura, monitoreando aves migratorias, dentro del proyecto de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional y del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos.

Por: Lina Fiestas

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