La carretera Sayán - Churín estuvo obstruida por caída de huaicos. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Miguel Romero

Los huaicos que cayeron ayer por la tarde en los cerros de los pueblos jóvenes Quintay y Tres Montones en Huaura, pusieron al descubierto el abandono y la precariedad en la que viven 150 familias. No tienen agua potable, servicio de electricidad, ni desagüe desde hace más de 30 años.

El agua de acequia que usaban para beber y lavar su ropa, se contaminó de lodo y piedra y esta mañana el alcalde del distrito de Sayán Victor Aquino, les entregó víveres, plásticos para protegerse de las lluvias que no cesan desde hace una semana y bidones de agua de 200 litros.

Maquinarias pesadas que envió el municipio ya terminaron con los trabajos de limpieza y el tránsito en la carretera Sayán – Churín está restablecido en ambos sentidos.

Las casas de estera y adobe no resultaron con daños en su estructura, sin embargo las calles están cubiertas de gran cantidad de agua. Los damnificados piden que después de esta emergencia, las autoridades ejecuten obras para mejorar su calidad de vida.

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