Hoy miércoles se cumplen 20 años de la captura del cabecilla de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reynoso, acción a cargo de un valeroso grupo de agentes policiales.

Esta fecha marcó un punto de inflexión en la lucha contra la organización terrorista y propició al poco tiempo su inminente derrota.

Entre 1990 y 1992, el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE) comenzó a investigar varias residencias en Lima, pues sospechaban que los terroristas las usaban como albergues. 

Una de estas viviendas, en el vecindario de Surquillo, operaba como un estudio de baile. Agentes del GEIN investigaron periódicamente la basura que arrojaban día día de la casa, que supuestamente estaba habitada por la bailarina Maritza Garrido Lecca, pero pronto notaron que había más basura de la que una sola persona podía producir. 

Posteriormente, los agentes descubrieron tubos de cremas de medicamentos usados para el tratamiento de la psoriasis, una enfermedad que se sabía, padecía Guzmán. No solo eso, también se percataron que los residuos de alimentos daban a entender que vivían más de dos personas en la casa.

El 12 de septiembre de 1992, el GEIN irrumpió en la mencionada residencia de Surquillo. En el segundo piso de la casa, encontraron y arrestaron a Abimael Guzmán y a otros ocho líderes senderistas, incluyendo a Laura Zambrano y Elena Iparraguirre (compañera de Guzmán).

Al momento de la captura, la Policía incautó la computadora de Guzmán, la cual contenía archivos que detallaban la composición de su ejército y las armas de los regimientos, incluyendo también la localización y base de estos en cada región del país. 

En sus archivos, Guzmán registró que, en 1990, Sendero Luminoso tenía 23.430 miembros armados con aproximadamente 235 revólveres, 500 rifles y 300 otras armas tales como granadas. 

Días después, las autoridades presentaron a Guzmán en público con un traje a rayas de presidiario en la Base Naval del Callao, a la vez que prometían a los senderistas un trato benévolo si se entregaban.

En octubre de 1993, desde su prisión, Abimael Guzmán propuso un acuerdo de paz a los integrantes de Sendero Luminoso en la clandestinidad y al Estado, pero no se concretó. Guzmán buscaba que los líderes senderistas depusieran sus armas, de tal forma que pudiera obtener mejores condiciones carcelarias y finalmente crear el escenario propicio para su regreso.

Fue juzgado por una corte militar de jueces sin rostro. Después de tres días, fue sentenciado a cadena perpetua y encarcelado en la prisión de la base naval del Callao, en donde aún continúa. 

Más de 5000 simpatizantes comunistas presentaron una apelación al Tribunal Constitucional en 2003 pidiendo que fueran anulados los veredictos contra Guzmán y de 1800 prisioneros convictos por terrorismo. 

Años más tarde, el Tribunal ordenó un nuevo juicio en el fuero civil, el cual transcurrió entre septiembre de 2005 y octubre de 2006, y concluyó con la condena de Abimael Guzmán a cadena perpetua.