Los astronautas repararon una fuga de amoniaco que fue descubierto el pasado 9 de mayo.

La NASA hizo hincapié en que la vida de la tripulación multinacional no estaban en peligro, pero tanto los expertos de Estados Unidos y Rusia solucionaron rápidamente el problema.

La fuga de amoniaco, que se utiliza para enfriar el sistema eléctrico de la estación, venía de la misma área general como en un episodio anterior, en noviembre de 2012, según la NASA.