El mundo perdió a “Solitario George”. La emblemática tortuga gigante de las Islas Galápagos en Ecuador, murió sin dejar descendencia, pese a los esfuerzos por lograr que se reprodujera.
La muerte del reptil de más de 100 años ha puesto fin a la especie Kelonoides Abingdoni.

"Esta ha sido una especie plena, por eso que no podía reproducirse con ninguna otra. Además al cruzarse con otras especies o sus emparentadas se iban a hibridizar y al hibridizarse pierde sus características originales. Ya no va a ser la extirpe de Solitario George, sino la extirpe híbrida de Solitario George”, dijo a RPP Noticias el biólogo Jesús Córdova Santa Gadea, Jefe del Departamento de Herpetología del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

El cuerpo de este único ejemplar se encuentra en refrigeración a la espera de los resultados de la necropsia, que determinaran la causa de su muerte.

Sin embargo para el experto, no todo está perdido, el confía en que la ciencia todavía puede ayudar a conservar esta especie.

"Creo que lo mejor que han podido hacer es evidentemente ponerla en congelación porque eso va a permitir que en algún momento aumente la probabilidad de su clonación", afirmó Córdova Santa Gadea.

En Galápagos habitan entre 15 mil y 20 mil tortugas de 10 especies diferentes. Actualmente este conjunto de Islas se encuentra en la lista de Patrimonios en Peligro, a causa de las amenazas a su ecosistema.