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Sina Corporation, empresa propietaria de Weibo, considerado el Twitter chino ya que la plataforma estadounidense está censurada en el país asiático, ha enviado avisos a sus 200 millones de usuarios para advertirles que sus cuentas serán cerradas si emiten rumores falsos.

Según algunos usuarios, esta medida no vendría de Sina Corporation, sino de una campaña gubernamental que pretende controlar los contenidos que se difunden a través de Internet, por miedo a un contagio de la llamada "Primavera árabe".

Weibo ha tenido dos casos muy mediáticos para motivar el cierre de algunas cuentas, que tuvieron a la expectativa a varias autoridades y  que fueron denominadas de falsas por la compañía.

El primero es el caso de un asesinato de una joven en la ciudad de Wuhan, en el cual se acusaba de forma directa a las autoridades locales. El autor de dicha información le fue privado el acceso a su cuenta, al igual que al usuario que denunció  la reventa de bolsas de sangre procedentes de la Cruz Roja en distintos hospitales de Pekín.

Esta medida ha generado varias protestas entre la comunidad de blogueros, quienes la han tachado de "vergonzosa, indignante e inaceptable" y han asegurado, a través del propio microblog, que no dejarán de "denunciar las injusticias".

Esta es solo una muestra más de la limitación a la libertad de expresión en China, donde sus autoridades se han empeñado en llevar a cabo la represión más extensa contra disidentes, intelectuales, artistas y abogados de los últimos años.