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Científicos reunidos en el ecuatoriano archipiélago de Galápagos subrayaron los avances en la relación entre la biología molecular y la historia natural, lo que permite trascender los ámbitos de investigación y profundizar en el estudio de la diversidad biológica.

"La tendencia muy clara (en la cumbre) fue ir mas allá del reduccionismo molecular para tratar de correlacionar los datos que vienen de esos enfoques minimalistas (...) con el desarrollo de organismos, con su conducta, con su distribución ecológica", dijo a periodistas el biólogo y divulgador científico Antonio Lazcano.

Se está empezando "a romper las barreras entre dos disciplinas que se habían distanciado mucho: la biología molecular y la historia natural", precisó el científico, quien indicó que ahora existe "un empeño real por acercarnos a la diversidad biológica".

Sin embargo, hay "muchos organismos de los que no tenemos ni idea", admitió Lazcano, quien mencionó como ejemplo los hongos, "de los cuales sabemos muy poco", ya que "pensamos en animales y plantas y nada más".

El experto, profesor del departamento de Biología de la Universidad Autónoma de México (UNAM), destacó también el interés que despertó entre los científicos todo lo relativo a las patogénesis y los microorganismos, que son un problema real, dijo.

"La producción masiva de alimentos hace que patógenos brinquen de nosotros a los cerdos y a las vacas y luego regresen a nosotros, adquieran resistencia...ahora tenemos una serie de elementos para monitorear todo esto absolutamente asombrosa", consideró.

Lazcano, quien resaltó la presencia masiva de estudiantes y de mujeres en la cumbre, lo que pone de relieve que "la ciencia es para todos", dijo, hizo hincapié, por otra parte, a la promoción de alternativas de salud pública que no respondan a "presiones de selección", como ocurre con los condones y la sangre no contaminada frente a los antirretrovirales en la lucha contra el sida. EFE