Tras varios meses, la misión del explorador Curiosity ha rendido grandes frutos para la investigación del planeta rojo con el fin de recolectar toda la información posible sobre él.

Esta vez el singular enviado espacial, completó los primeros experimentos que comprueban la semejanza de la mineralogía del suelo marciano con los suelos basálticos de origen volcánico en Hawái, según reporta La Vanguardia.

"Nuestros resultados cuantitativos proporcionan un refinado y en algunos casos nuevas identificaciones de los minerales en el primer análisis de difracción de rayos X en Marte", señaló David Blake, investigador principal del CheMin (instrumento de química y minerología utilizado por Curiosity) en el Ames Research Center de la NASA.

CheMin usa la difracción de rayos X, práctica estándar para los geólogos de la Tierra que utilizan instrumentos de laboratorio que lee la estructura interna de los minerales, lo cual permite que la identificación sea mucho más eficiente que las usadas anteriormente en este proceso.

"Hasta ahora, Curiosity ha analizado los materiales que son coherentes con nuestras ideas iniciales de los depósitos en el cráter Gale registrando una transición a través del tiempo a partir de un ambiente húmedo a seco. Las rocas antiguas, como los conglomerados, sugieren que agua que fluye, mientras que los minerales en el suelo más joven son consistentes con una interacción limitada con el agua", agregó David Bish, co-investigador de Chemin en la Universidad de Indiana en Bloomington, citado el medio mencionado.