iPhone 5C
Apple no interfirió en este proceso debido a que lo consideraba como algo en contra de sus principios. | Fuente: Unsplash

La ardua tarea realizada por el FBI junto con la compañía Azimuth para desbloquear un iPhone 5c de un terrorista de San Bernandino ha sido contada en un informe que muestra cómo sí es posible realizarlo, aunque con muchos miles de dólares de por medio.

The Washington Post ha investigado el proceso que llevó al FBI a la justicia por hacer público su efectividad. Apple, desde un principio, se negó a realizarlo, por lo que a la agencia del FBI no le quedó de otra que utilizar a una compañía extranjera.

El caso

En el 2015, terroristas invadieron el Departamento de Salud Pública del condado de San Bernandino, en California. Allí, los asaltantes dejaron 14 muertos y 21 heridos. De todos ellos, las autoridades lograron atrapar a uno (además de abatir a otros dos) con un iPhone 5c con conversaciones que podrían ser claves para resolver dicho atentado.

Por lo mismo, el FBI le pidió ayuda a Apple para acceder al teléfono, algo a lo que los de Cupertino se negaron alegando que crear una puerta trasera del iPhone sería peligroso para todos los usuarios del mundo, ya que daría opción a que delincuentes ingresen a los teléfonos de otros robando sus datos.

Lo que hicieron

Contrariamente a lo que se creía hasta el momento, el Washington Post muestra que el FBI no acudió a la empresa israelí Cellebrie, sino a Azimuth para poder realizar el desbloqueo en 2016. Dicha compañía es una empresa de seguridad que detecta fallos en sistemas de gobierno.

Dos piratas informáticos de Azimuth trabajaron en una puerta trasera dejada por el código del navegador Mozilla que Apple utilizaba en el sistema iOS 9 para permitir conexión de accesorios en su puerto Lightning, de carga. Para eso, crearon una cadena de exploits que daba como resultado final llegar al procesador del equipo.

Con ello, los agentes de Azimuth desarrollaron un software que trabajaba en todas las combinaciones posibles de códigos para desbloqueos del teléfono. Antes de probarlo con el iPhone del terrorista (solo se permiten 10 errores o el celular se bloquea permanentemente), los piratas y el FBI probaron el programa en decenas de teléfonos para asegurarse que funcionara y no borrara ningún dato importante.

Finalmente, con este sistema, Azimuth logró ingresar al teléfono del terrorista y el FBI los recompensó con 900 mil dólares.

Lastimosamente para sus intereses, el FBI no logró encontrar datos importantes al interior del móvil ni ninguna conexión con terroristas extranjeros.

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