Chantajes, insultos, pellizcos e incluso bofetadas, son tapadas con frases como "no lo volveré hacer" o "te prometo cambiar" y asunto arreglado. Tan recurrente es la escena que ambos se acostumbran sin medir las consecuencias.

“El 50 por ciento de las parejas atraviesan problemas. De este grupo, solo un  30 por ciento ha tenido un problema grave. Y esto es solo de los casos conocidos porque en realidad, el porcentaje es más grande”, explicó el pisiquiatra Freddy Vásquez del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado - Hideyo Noguchi.

La mayoría de las víctimas de agresiones físicas se ven sometidas a múltiples actos de violencia durante largos periodos y suelen sufrir más de un tipo de maltrato.

Y es que según el INEI cuatro de cada 10 mujeres en el Perú fueron víctimas de violencia por parte de sus parejas. Lo más preocupante es que cada mes muere un promedio de 10 mujeres en manos de sus parejas, exparejas o familiares.

Hay un pobre control de impulsos en el agresor y también en la víctima, pero quien paga las consecuencias es la víctima, porque el agresor puede llegar hasta cumplir sus amenazas y matar”, agregó el especialista.

Preguntarse por qué una persona permite el abuso y el maltrato es una pregunta que tiene miles de respuestas.

La pareja no crea emociones nuevas, sino revive lo que se ha vivido en la infancia. Por eso cuando en el hogar hay violencia, los niños y las niñas crecen y van a buscar parejas para agredir o ser agredidos”, señaló la psicóloga Carmen Gonzáles.

El maltratador puede ser identificado no por su apariencia, sino por una combinación de diversos factores.

“Cuando un hombre está calculando la hora y chequea el celular de la pareja o le pregunta por qué habló con un varón o por qué lo saludó con un besito, la dama responde de una determinada manera y él le contesta levantando la voz. Estos son indicios que más adelante va a haber mayores huellas de maltrato, tanto como el castigo físico como psíquico”, precisó Vásquez.

Esta conducta agresiva nace generalmente en la infancia, lamentablemente muchas veces no es detectada a tiempo.

“Las personas no controlan sus impulsos. Los hogares son las fábricas de monstruos: trastornados mentales, psicópatas, depresivos, homicidas y suicidas”, explicó Gonzáles.

Tanto quien es maltratado como quien maltrata deben tener una atención especializada en violencia de pareja o familiar. Lo más importante es proteger la vida de quien corre peligro ante situaciones de maltrato.