Sepa cómo prevenir la anemia infantil desde la alimentación

La prevalencia de anemia en niñas y niños menores de 5 años en nuestro país se sitúa en más del 30%, según datos de la Encuesta Demográfica y de Salud familiar 2011.

La principal causa de anemia infantil en nuestro país, es la deficiencia de hierro ocasionada por el consumo inadecuado de alimentos. La anemia en niños causa bajo rendimiento escolar, palidez, desgano y problemas de salud.

Según datos de la Encuesta Demográfica y de Salud familiar -ENDES 2011, la prevalencia de anemia en niñas y niños menores de 5 años se sitúa en más del 30%. Esto significa que más de 900 mil menores  de 5 años, no reciben el aporte de hierro necesario.

En tanto, la prevalencia de anemia niños y niñas de 6 a 36 meses, paso de 56.8% en el 2007 a 41.6% en el 2011.

“La falta de acceso a una alimentación adecuada, durante el embarazo, la interrupción de la leche materna, el corte temprano del cordón umbilical y el inicio tardío de la alimentación complementaria, influyen en estas cifras” afirmo en Salud en RPP Adrián Diaz, Consultor en Salud Familiar y Comunitaria de la Organización Panamericana de la Salud.

En el marco de la Semana de la Salud de RPP, el médico indicó que es importante que los niños siempre coman alimentos de origen animal como carnes rojas, sangrecita, hígado y también menestras y verduras de hojas verdes, pues todos estos alimentos tienen alto contenido en hierro.

"Para la mejor absorción de hierro de las menestras, se recomienda que los alimentos se acompañen con jugo de frutas como la naranja, y alimentos que contengan vitamina C" señaló.

Las personas más vulnerables a la anemia son los niños menores de 3 años; porque están en crecimiento constante, también son las mujeres en edad fértil; por las pérdidas mensuales de hierro durante la menstruación.

De igual forma están las gestantes que proveen directamente a través de su cuerpo hierro y otros nutrientes para la formación del feto; además se encuentran las madres lactantes; pues están produciendo leche materna única fuente de hierro para el niño durante los primeros 6 meses.