Consumo excesivo de alimentos procesados produce males crónicos en niños y adolescentes peruanos

Informe afirma que Perú es el cuarto país en Latinoamérica que más calorías consume. Los alimentos procesados resaltan en la dieta peruana. Nutricionista señala que niños y adolescentes ahora presentan enfermedades crónicas de adultos como el hipercolesterolemia.

El reemplazo de la comida natural por la de alimentos procesados incrementa los casos de obesidad. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Fertnig

La revista Public Health Nutrition de la Universidad de Cambridge acaba de publicar un último informe sobre el estado de la nutrición alimenticia en ocho países de la región latinoamericana donde el Perú ocupa el cuarto lugar en consumo de calorías detrás de Ecuador, Argentina y Colombia.

El peruano consume un promedio de 2 030 calorías por día, cuando el promedio latinoamericano es de 1 959 calorías. En la jerarquía de productos alimenticios que consume el peruano, el arroz es el histórico líder con 20.57%, sin embargo, los productos procesados de diferente índole superan el porcentaje del arroz.

Al considerar la información del reporte de la revista médica, encontramos hasta un total de 22.97% de consumo de alimentos procesados. Esta cifra se compone por el consumo de productos de granos refinados (20.57%) como cereales de hojuela de maíz, galletas saladas, pastas y otros; gaseosas, jugos y refrescos listos para tomar (3.60%).

Además de golosinas y snacks dulces (3.19%); productos lácteos y bebidas de soya (2.96%); galletas y cereales (2.62%) y la carne procesada como los embutidos (1.51%).

La nutricionista Karyn Reyna Ocampo señala que los malos hábitos del consumo excesivo de las calorías y los carbohidratos, que abundan en este tipo de alimentos, aseguran un círculo vicioso de obesidad que nace en los menores y puede arrastrarse hasta la adultez.

“Entre un 70% a 80% de los niños a nivel nacional que sufren de obesidad lo replican en la adultez”, precisa Reyna Ocampo.

EL consumo de la comida rápida es lo más dañino para la nutrición infantil. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: chameleonseye

Niños enfermos por malnutrición

La nutricionista que labora en una clínica privada señala que desde hace tres años se observan en sus citas a niños con alta cantidad de colesterol, cuya enfermedad se denomina hipercolesterolemia y significa una presencia grande de lípidos en la sangre del menor.

“En la clínica en que trabajo veo niños de 6, 8 y 10 años con colesterol elevado, con resistencia a la insulina, con glucosa por encima de 100. Se están notificando enfermedades crónicas que hace 30 a 40 años solo se veían en adultos mayores de 50 años”, alerta la especialista.

Los menores presentan más de 160 mg/dl (miligramos de lípidos por decilitro de sangre). Incluso debido a esta crecida, en países como Chile, Colombia y Argentina en los análisis generales para menores los médicos han incluido la presión arterial, el nivel de glucosa y perfil lipídico, dice Reyna.

Las cifras y el aumento del consumo de alimentos procesados, en especial en menores del Perú, en enmarcan en la duplicación de la tasa de obesidad infantil entre el 2007 y el 2014. Un último reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO por su sigla en inglés) señaló que en 2007 existían 7.7% de niños peruanos obesos, mientras que en el 2014 esta cifra se elevó a 14.8%.

El Consejero Médico de RPP Noticias, Elmer Huerta, señala que el consumo de la comida rápida, que involucra alimentos procesados y bebida azucaradas, está relacionado al aumento de la obesidad infantil.

Además, la educación nutricional, el corregir cómo nos alimentos es vital para disminuir los casos de obesidad. Un gran cambio sería el abandonar la idea de mezclar papa con fideos o arroz, manifiesta.

La nutricionista Karyn Reyna, en esa misma línea, señala que muchas veces los menores se acostumbran a consumir productos procesados porque los padres, por motivos laborales, no les preparan y no les enseñan una alimentación natural. E incluso, cuando es fin de semana, les compran comida rápida que incrementa la dosis de azúcares, calorías y carbohidratos en el cuerpo.