El aumento de la anemia infantil en el Perú pone en evidencia errores en la alimentación desde el embarazo. ¿Estamos ignorando factores clave en la prevención?
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) publicó recientemente los datos preliminares de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES). Uno de los aspectos más preocupantes es el incremento de la anemia infantil en menores de 3 años, que alcanzó el 43,7%, superando el 43,1% registrado en 2023, con 14 regiones del país han experimentado un alza en la prevalencia de esta enfermedad.
Esto es un grave problema de salud pública, ya que la anemia infantil puede afectar el desarrollo cognitivo, el crecimiento y el sistema inmunológico de los niños, aumentando el riesgo de enfermedades. Esta situación obliga a analizar qué errores se están cometiendo en la alimentación y cómo corregirlos para revertir esta tendencia.
Factores clave en la aparición de la anemia
La nutricionista Sara Abu Sabbah explica en el programa 'Encendidos' de RPP, que la anemia no es solo un problema de alimentación, sino un fenómeno multifactorial. Sin embargo, comenta que hay aspectos nutricionales que pueden marcar la diferencia:
Deficiencia de hierro en el embarazo: Si la madre presenta anemia durante la gestación, el bebé tiene un alto riesgo de nacer con deficiencia de hierro. La alimentación materna durante el embarazo y los controles prenatales son clave para evitarlo.
Momento inadecuado del corte del cordón umbilical: Para asegurar que el bebé reciba la mayor cantidad de hierro posible, el cordón umbilical debe cortarse cuando deja de latir. Esto indica que la transfusión de sangre ha finalizado.
Falta de suplementación temprana: La leche materna contiene hierro, pero no en cantidad suficiente. Por ello, a partir del cuarto mes, los pediatras recomiendan la suplementación con hierro para evitar deficiencias antes del inicio de la alimentación complementaria.
Errores en la introducción de alimentos sólidos: Desde los 6 meses, la dieta debe incluir alimentos ricos en hierro, como carnes rojas, hígado y sangrecita. La falta de estos en la alimentación temprana puede contribuir a la aparición de anemia.
- Infecciones y falta de acceso a agua segura: Los niños que sufren diarreas constantes pierden nutrientes esenciales, incluyendo el hierro. Además, los parásitos intestinales pueden impedir la absorción adecuada de este mineral.
La importancia de la prevención y el tratamiento oportuno
Cuando un niño desarrolla anemia, la alimentación por sí sola no es suficiente para revertir la condición. En estos casos, es imprescindible el tratamiento médico con suplementos de hierro, además de identificar y tratar posibles causas subyacentes.
Abu Sabbah destaca que la lucha contra la anemia comienza en la gestación y depende de la información y el compromiso de los padres. Una dieta equilibrada, buenos hábitos de higiene y controles médicos adecuados pueden marcar la diferencia en la salud infantil y reducir la preocupante tendencia al alza de esta enfermedad en el país.
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