Base de datos genética: la herramienta para atrapar a un asesino prófugo en Estados Unidos

Se comparó el ADN de un estadounidense con el de un criminal fugitivo desde hace 40 años y ambos coincidieron. ¿Es correcto que empresas mantengan bases de datos de este tipo sobre sus clientes?

¿Es posible atrapar a un asesino en serie solo por algo que arrojó en la basura? La policía de California lo hizo cuando identificó el ADN del criminal en la base de datos genética de una compañía comercial.

Una controversia surgió en Estados Unidos luego de que el FBI y la policía de Sacramento utilizaran por primera vez una base de datos de genética humana para atrapar a un homicida. “Esta historia resuelve años de búsqueda de un criminal y, pone en duda el derecho de los usuarios y el abuso de los datos genéticos”, comenta el Consejero Médico de RPP Noticias Elmer Huerta.

Desde hace 20 años aproximadamente, compañías privadas en Estados Unidos archivan el ADN de millones de personas en el mundo y ofrecen servicios de análisis genético. Algunas examinan los genes de un cliente y lo comparan con el de otros. Es posible descifrar de qué lugar geográfico proviene la familia de una persona o qué riesgos genéticos de enfermedades posee.

 

De esta forma, la policía estadounidense identificó a Joseph James DeAngelo, de 78 años. La compañía encontró a familias que tenían segmentos de ADN parecidos a los del asesino y con eso la policía afinó la investigación y logró identificar a un sospechoso.

Las autoridades policiales lo siguieron durante un tiempo en una localidad de Sacramento y en un momento dado recogieron una muestra de su ADN. Según los medios locales, la policía declaró que había recogido algo que DeAngelo arrojó a la basura. Ambos ADN coincidían perfectamente.

“El método utilizado para atrapar al criminal desató una controversia, la cual radica en el uso de la base de datos de estas compañías que tienen muestras de ADN de los clientes. ¿Es posible que las compañías puedan hacerlo? Está bien que se use para capturar a un asesino, pero qué pasa si en el futuro se utilizan para discriminar a clientes por sus enfermedades, para identificar inmigrantes o enemigos políticos. Muchos piensan que se ha abierto una caja de pandora”, comenta Huerta.