Con morfina y aire en venas enfermeros hacían "descansar" a pacientes

Según el auto judicial difundido hoy, los dos enfermeros emplearon esos métodos en sus actividades, que consideraban como actos "piadosos" y "beneficiosos para la humanidad".
AFP

Morfina para dormir a enfermos con problemas respiratorios e inocular 20 centímetros cúbicos de aire en las venas para permitir "descansar" a ingresados en cuidados intensivos fueron parte de los métodos que usaron dos enfermeros, acusados de matar a 15 pacientes en dos hospitales de Montevideo.

Según se desprende del auto judicial difundido hoy, los dos enfermeros emplearon esos métodos en sus actividades, que consideraban como actos "piadosos" y "beneficiosos para la humanidad".

En sus declaraciones ante el juez, el enfermero de 46 años Ariel Acevedo, que trabajaba en la Asociación Española de Socorros Mutuos y al que se responsabiliza de la muerte de diez personas, dijo haber empleado una jeringa de 20 centímetros cúbicos para inyectar a un número indeterminado de pacientes.

"¿Cuántos?, es imposible de contestar, porque no es una cosa para llevar la cuenta. Lo hacía para, es contradictorio lo que voy a decir, pero lo hacía por la humanidad", dijo Acevedo en los tribunales según recoge el auto del juez instructor.

Por su parte, Marcelo Pereira, de 39 años, acusado de cinco asesinatos y padre de dos hijos, confesó haber "suministrado medicación que no estaba en la historia clínica a pacientes que estaban en etapa terminal".

El caso que permitió finalmente detener a los dos enfermeros, que se conocían pero que no actuaban en conjunto, fue precisamente por una de estas intervenciones de Pereira. El pasado día 12 de marzo, Gladys Lemos ingresó al hospital Maciel con un cuadro de hipoglicemia causado por su diabetes.

En su reporte, el forense determinó que tenía lidocaína en la sangre, algo contraindicado con su enfermedad, pese a lo cual el médico indicó que la causa de la muerte fue indeterminada. El enfermero admitió que la maniobra la realizó con otros cuatro pacientes.

"No recuerdo a qué otros pacientes lo hice. No niego que he dado sedantes a pacientes, pero no recuerdo el paciente. Recuerdo que eran pacientes que tenían un mal pronóstico vital. Son pacientes en los que no hay una resolución de vida. Eran pacientes que estaban sufriendo", indicó Pereira.

Precisamente, el enfermero lamentó particularmente que no se den drogas de este tipo a pacientes que por ejemplo no pueden respirar y sufren por ese motivo.

Así, Pereira apuntó que si su madre y su padre estuvieran en una situación así "hablaría con el médico para que los sedaran". "Mi error fue haberlo administrado sin autorización médica. No fue con el fin de matar a nadie", dijo.

EFE