The Last of Us Part II llega al mercado este 19 de junio en exclusiva para la PlayStation 4. | Fuente: Naughty Dog
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

The Last of Us (2013) tiene una conclusión agridulce, que deja al jugador desconcertado. Somos cómplices de Joel en la mentira, estemos o no de acuerdo con su decisión. ¿Hubieras hecho lo mismo que él? No hay una respuesta fácil, y por más que llegues a una, no hay manera de quedar completamente satisfecho. Es un final, a falta de otra palabra, perfecto.

Este desenlace abierto era parte del éxito del primer The Last of Us, ya que nos dejaba con la interrogante de qué pasará con los protagonistas. ¿Joel le dirá alguna vez la verdad a Ellie?, ¿cómo reaccionará ella? Todo quedaba en la interpretación de cada jugador... hasta que Naughty Dog decidió decirnos qué pasó en realidad.

El anunció de The Last of Us Part II me dejó sentimientos encontrados, ya que con este videojuego se pierde algo de la ‘magia’ del juego original, pero tampoco puedo dejar de tener en cuenta que detrás de esta producción está una de las desarrolladoras más competentes de la actualidad.

Así que, luego de siete años, toca volver al mundo postapocalíptico diseñado por Naughty Dog. ¿Habrá valido la pena la espera?, ¿The Last of Us Part II justifica todo el hype detrás de él? Sin más, los invito a leer este análisis.

Lo bueno

El apartado jugable de The Last of Us Part II es continuista respecto a su predecesor, lo cual no necesariamente es algo malo. Si jugaste el primer título, sabes que The Last of Us es muy competente en este rubro, con un control de personaje acertado y muy cuidado, un manejo de armas realista y un enfoque en el manejo de recursos y en la creación de ítems.

Sin embargo, sí hay novedades jugables en esta secuela, como la inclusión de un movimiento de esquiva (presionando L1), que nos permite eludir la arremetida de un enemigo para poder contraatacar, ya sea con un golpe o disparando alguna de las armas que tenemos a nuestra disposición.

Debo reconocer que este movimiento es muy útil, tanto en los enfrentamientos contra los clickers (los chasqueadores) o contra los humanos. No serán pocas las veces en las que tendremos que solucionar una batalla en un combate cuerpo a cuerpo, así que mi recomendación es aprender y dominar este comando lo antes posible.

Una de las cosas que más me gustaron de The Last of Us Part II fueron sus combates, ya sean tiroteos o zonas plagadas de infectados. Son segmentos geniales, con mucha tensión y emoción. Naughty Dog se ha lucido en este apartado, ya que cada enfrentamiento es variado, intenso y con distintos caminos de solución.

Para lograr esto, se ha mejorado sobremanera la inteligencia artificial de los enemigos y de tus acompañantes de turno. Los primeros son inteligentes, coordinados y están muy atentos a su entorno, lo cual hace un reto mayúsculo tratar de pasar desapercibido. Y si la batalla se tiene que solucionar peleando, tu compañero (cuando lo tengas, porque hay muchos segmentos en los que estarás solo) son diestros con las armas, independientes, se saben mover y cubrirse y, lo mejor, te dan buenos avisos en plena batalla.

Acá debo mencionar que la dificultad del juego está muy bien medida, incluso en el nivel Normal. Sin embargo, tengo algunas observaciones que hacer, pero me las reservaré para la siguiente sección del análisis.

La ambientación del Estados Unidos postapocalíptico diseñado por Naughty Dog es sobrecogedora, atemorizante. Se siente el abandono de las instalaciones, el efecto que ha tenido la pandemia en las ciudades, el poder destructivo de la plaga, pero también el de los propios humanos. Dentro de la ficción, todo se siente terriblemente (y temiblemente) real, creíble... posible.

Esto sería imposible sin un poderoso apartado gráfico, y The Last of Us Part II aquí se luce. La cantidad de detalles en los escenarios es altísima, los modelados de personajes y enemigos son realistas, la iluminación es protagonista. Todo en este rubro ha sido muy cuidado para presentarnos uno de espectáculos visuales más impresionantes de la actual generación.

Los efectos de sonido han sido muy bien trabajados, reflejando con mucho ‘realismo’ lo que vemos en pantalla. Ingresar a una zona llena de clickers es atemorizante, no solo por su presencia en sí, sino por los espantosos gruñidos que emiten.

Esto último se complementa con una banda sonora magnífica, aunque paradójicamente ausente en gran parte del juego. La música solo se escucha en momento puntuales, cuando se necesita enfatizar algún segmento jugable o cinemática importante. La música en The Last of Us Part II no es mera comparsa, sino tiene su propio protagonismo.

En la misma tónica, el trabajo de los actores de voz es monumental. Sin ellos, los diálogos no tendrían el mismo impacto, las cinemáticas no tendrían el peso que tienen. The Last of Us Part II viene completamente doblado al español latinoamericano, pero, si dominas el inglés, desde ya mi recomendación es que lo juegues en su idioma original.

Hablar de la historia de The Last of Us Part II es complicado, porque no quisiera quedarme en un simple ‘me gustó’. El argumento es bastante complejo, con bastantes aristas, pese a que la premisa es básica: la búsqueda de venganza. El tratamiento del tema es profundo, mostrando lo peor del ser humano en situaciones límite.

En The Last of Us Part II, Naughty Dog da cátedra sobre desarrollo de personajes, reforzando la construcción de los protagonistas del anterior juego y presentando a los nuevos actores con detalle y profundidad. Nuevamente, y esto es algo que saludo sobremanera, la pandemia no es la protagonista, es el simple telón de fondo de la historia que se quiere contar.

Sobre el argumento, pese a abordar el manido tema de la venganza, hay espacio para la reflexión. “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”, reza una frase atribuida a Mahatma Gandhi, y en The Last of Us Part II se aplica a la perfección. ¿Qué diferencia a los ‘buenos’ de los ‘malos’? La respuesta quedará en cada uno.

Pero la historia también aborda temas como la aceptación y la superación de una pérdida. Esto ya lo vimos en otro juego de PlayStation, en Days Gone, pero que en The Last of Us Part II se toca con más crudeza y profundidad. Y así podría ir desgranando más temas de la historia, pero ya sería entrar en el terreno de los spoilers.

La violencia en The Last of Us Part II es un tema que ya causó polémica en su momento (pese a ser un videojuego reservado solo para un público adulto). Yo creo que la crudeza expuesta en pantalla está justificada, no solo porque muestra lo que el ser humano es capaz de hacer en circunstancias límite, sino también porque sin esta violencia explícita el mensaje que se quiere dar hubiera quedado trunco.

Tus eventuales acompañantes durante la campaña tienen una inteligencia artificial muy bien trabajada. | Fuente: Naughty Dog

Lo malo

Pese a que en la sección anterior destaqué la historia creada y la narrativa de The Last of Us Part II, esto no quiere decir que no haya inconsistencias (pocas, felizmente, y que evidentemente no voy a mencionar en este análisis). Eso sí, creo que se abusó de los recuerdos como recurso narrativo.

The Last of Us Part II es un videojuego en extremo lineal. Son pasillos amplios y a veces pareciera que hay más de un camino, pero la realidad es que solo hay una dirección que seguir y el objetivo siempre está claro.

Tal como en los últimos juegos de Naughty Dog (Uncharted 4: A Thief's End y Uncharted: The Lost Legacy), se han incluido secciones de ‘mundo abierto’ en las que, en teoría, tenemos libertad de acción. Sin embargo, son segmentos bastante limitados, poco explotados.

The Last of Us Part II me dejó la sensación de que su prioridad en todo momento es mantener el ritmo, que el jugador no ‘pierda’ el tiempo investigando o -tal vez- atorado en un lugar, para que así la historia fluya sin decaer.

Me explico: el juego no permite que pase ni un minuto para soltarte alguna ‘pista’ para que continúes avanzando. Puedes estar observando el panorama o buscando insumos (no necesariamente atorado), pero a los segundos salta el aviso de que apretando L3 el juego te indicará por dónde ir. Y eso que, como dije, la campaña es lineal y, por ende, es muy difícil que te pierdas.

Lo mismo ocurre con los puzles del juego, que son básicamente encontrar la combinación de cajas fuertes: en casi todas -salvo un par- las claves están demasiado a la vista, ya sea en un texto en las inmediaciones o, peor aún, escrito con letras enormes en la pared. El juego está tan preocupado en que avances y no te atores en estos ‘rompecabezas’, si cabe la expresión, que tira por la borda cualquier búsqueda de realismo.

Igual pasa con el respawn después de morir, al menos en la modalidad Normal: el reinicio es casi siempre segundos antes de tu última muerte, incluso en medio de una balacera o enfrentamiento con clickers. Esto es beneficioso para el jugador, pero provoca que se pierda mucha de la inmersión en estos combates.

Estas características me incomodaron especialmente, porque pareciera que se subestima al jugador. Pero, como dije líneas arriba, quiero creer en que se ha diseñado así a propósito para que el juego -y, por ende, la historia- fluya, sin quedarnos atorados en algún lugar por muchos minutos.

Hay detalles bastante interesantes, pero desaprovechados. Por ejemplo, podemos romper las lunas de los coches (de casi todos). Pero dentro de ellos nunca hay nada que podamos usar. Se ha incluido una característica que no tiene uso práctico dentro del juego.

Acá me vuelvo a remitir a Days Gone, título que sí sabe sacar partido de los recursos dentro de los coches regados por el mundo, permitiéndonos abrir capós para sacar insumos para elaborar distintos ítems.

Los tiroteos en The Last of Us Part II son intensos, muy bien desarrollados. | Fuente: Naughty Dog

Lo feo

Desierto. No encontré algo como para colocar en esta sección del análisis.

Conclusión: The Last of Us Part II es un videojuego muy bueno, magistral por momentos (¡los tiroteos y enfrentamientos contra clickers!). La historia, cruda y violenta, no dejará indiferente a nadie; y, como ya mencioné en el análisis, Naughty Dog da cátedra en lo referente a construcción de personajes. The Last of Us Part II no necesita modos extra o el sempiterno multijugador para hacerse memorable, es una reivindicación más de los videojuegos single-player. ¿Supera al primer The Last of Us? En muchos aspectos, sí, pero mucho de lo conseguido en esta entrega basa su éxito en el original, así que dejo este debate abierto para el futuro. The Last of Us Part II no un producto perfecto, con pequeñas falencias y ciertos elementos que -en mi opinión- no terminaron de calzar en la propuesta. No obstante, esto no quita que sea uno de los mejores videojuegos lanzados en la recta final de esta generación.