El estrés infantil puede tener diversas causas como el bullying, el maltrato físico, entre otras. | Fuente: Shutterstock
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¿Cómo reconocer el estrés infantil?

La infancia es un período de adaptaciones que pueden generar ansiedad y tensión, haciendo que un niño actúe de manera distinta a la acostumbrada.

El estrés infantil comprende un conjunto de reacciones, tanto biológicas como psicológicas, que se producen ante situaciones que alteran el equilibrio general del niño. En el ámbito del hogar, estas situaciones pueden ser el divorcio de los padres, duelo, maltrato físico, abuso sexual, entre otros.

Entre las circunstancias que se producen en el aula y que pueden afectar a un niño están el bullying, hablar en público o tener problemas de rendimiento.

Aunque estas situaciones pueden afectar a cualquier niño, lo cierto es que cada uno reacciona distinto de acuerdo al entorno familiar y escolar. Por ello, es importante conocer los síntomas y efectos que el estrés desencadena en un niño.

Con información de la página mexicana Peques, te presentamos una lista de los principales síntomas que se presentan en casos de estrés:

Síntomas físicos:

- Llanto sin causa alguna.

- Sudor en las palmas de las manos.

- Dolores de cabeza y de estómago.

- Arrancarse los cabellos, morderse las uñas.

- Perturbación del sueño, tienen pesadillas.

Aunque pueden atravesar las mismas situaciones, cada niño reacciona distinto de acuerdo al entorno familiar y escolar. | Fuente: Shutterstock

 Síntomas físicos de estrés excesivo:

- Dolor de cabeza.

- Molestia estomacal.

- Problemas para dormir.

- Pesadillas.

- Mojar la cama, por primera vez o de manera recurrente.

- Disminución del apetito.

Síntomas emocionales:

- Ansiedad.

- Preocupación

- Irritabilidad.

- No quieren estar solos

- Comportamiento agresivo.

- Puede presentar regresiones, como orinarse en la cama o temerle a la oscuridad.

Para enfrentar este tipo de situaciones es de gran ayuda que los padres hayan establecido con anterioridad una relación de confianza con el niño. Debe buscarse que sea más abierto y comunicativo, así podrá expresar más fácilmente sus sentimientos, preocupaciones y miedos.

Se le debe enseñar a los niños a ser asertivos, esto significa saber decir “no” ante determinadas situaciones. También hay que procurar escucharlos sin criticar y platicar con ellos con tranquilidad sobre cualquier tema.

Por último, lo más importante en estos casos es ayudar a un niño a que su autoestima se fortalezca desde muy temprana edad. Esto es posible a través de una fórmula muy sencilla: la demostración de amor incondicional en cada momento que sea posible.

Ansiedad, llanto e irritabilidad son algunos de los síntomas. | Fuente: Shutterstock
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