Los padres deben desarrollar una relación abierta y de confianza con los hijos. De este modo acudirán a ellos si tienen algún problema. | Fuente: www.shutterstock.com
Educación

¿Qué hacer con las malas influencias que tiene mi hijo?

Una de las mayores preocupaciones de los padres son las amistades que puedan tener sus hijos y cómo pueden influir en su conducta, pensamiento y desarrollo.

A menudo los niños se dejan influenciar fácilmente por sus amigos y esto puede provocar que se comporten de una forma distinta a su personalidad. Esta situación se agrava especialmente durante la pubertad y la adolescencia.

La gran pregunta que se hacen los padres que pasan por esta situación es: ¿Cómo puedo controlar las malas influencias que rodean a mi hijo? La respuesta está en casa. Que un niño o adolescente sea influenciable o no depende, en gran medida, de la educación familiar. La familia es determinante para que un niño no se deje llevar por sus compañeros hacia actitudes o conductas no deseadas. Es necesario que los padres forjen el carácter de sus hijos enseñándoles a ser autónomos y seguros de sí mismos.

Según Faros, el portal del Hospital de San Joao de Déu, en Barcelona (España), hay otros aspectos que ayudarán prevenir estas situaciones:

- Hay que explicar en qué consiste una mala influencia. Así sabrán reconocerla y no se dejarán llevar tan fácilmente.

- Organizar planes familiares a menudo y pasar tiempo con los hijos evita que no busquen la atención de amistades conflictivas.

-Los padres deben desarrollar una relación abierta y de confianza con los hijos. De este modo acudirán a ellos si tienen algún problema.

Hay que preocuparse por conocer a sus amigos, e incluso qué lugares frecuentan sin controlar excesivamente. | Fuente: www.shutterstock.com

- Estimular al niño a que practique actividades positivas, como el deporte, para que aprenda valores y se relacione con chicos con la misma actitud.

- Fomentar la responsabilidad de los hijos. Los niños y los jóvenes responsables no suelen dejarse influir tan fácilmente por otras personas. No buscan la aprobación de los demás y valoran las consecuencias de sus acciones.

- Hay que preocuparse por conocer a sus amigos, e incluso qué lugares frecuentan sin controlar excesivamente.

- Es mejor no cuestionar a los amigos de nuestro hijo, ya que puede actuar a la defensiva. Lo indicado es no criticar acciones y comportamientos concretos que hayan tenido estos amigos, pero sin atacarles directamente.

Además de todas las precauciones indicadas, lo más importante es fomentar y desarrollar en los hijos una imagen positiva de sí mismo y promover su autonomía. De este modo será difícil, por no decir imposible, que se deje llevar por compañías negativas.

Que un niño o adolescente sea influenciable o no depende, en gran medida, de la educación familiar. | Fuente: www.shutterstock.com
Queremos escucharte
Déjanos conocer tus dudas o comentarios para que nos comuniquemos contigo
Acepto estar de acuerdo con los términos y condiciones