Uno de los aspectos que generan gran impacto en el reloj interno es el sueño ya que al dormir se ponen en marcha una serie de procesos hormonales y metabólicos. | Fuente: www.shutterstock.com
Bienestar

Reloj biológico: ¿tu cuerpo tiene un cronómetro interno?

El cuerpo tiene un cronómetro interno que adapta su funcionamiento a las diferentes fases del día. Si ocurren desajustes hay mayor riesgo de sufrir ciertas enfermedades.

El premio Nobel de Medicina de este año se concedió a los científicos norteamericanos Jeffrey Hall, Michael Rosbash y Michael Young por sus trabajos sobre el reloj biológico del cuerpo. Un mecanismo que regula el sueño, el apetito, la temperatura corporal y la presión arterial.

La importancia de reloj biológico, conocido también como ritmo circadiano, radica en que sigue un ciclo de 24 horas y permite a los seres vivos incluyendo a las plantas, adaptarse a los diferentes momentos del día y de la noche. Sin duda, la luz del sol es uno de los factores que influye en este ritmo.

Los procesos detrás de este peculiar reloj interno están regulados por genes y componentes proteicos cuyo funcionamiento ha sido descubierto por Hall, Rosbash y Young a través del estudio de la mosca de la fruta.

El reloj biológico regula el sueño, el apetito, la temperatura corporal y la presión arterial. | Fuente: www.shutterstock.com

Según Francisco Antonio Martín Castro, investigador en el laboratorio de Fisiología Molecular del Comportamiento del Instituto Cajal, en España, los descubrimientos genéticos en torno al reloj biológico son importantes para comprender la influencia que tienen los ritmos circadianos en la salud y en la esperanza de vida, así como el impacto negativo del trabajo nocturno a largo plazo.

Uno de los aspectos que generan gran impacto en el reloj interno es el sueño ya que al dormir se ponen en marcha una serie de procesos hormonales y metabólicos relacionados al crecimiento, el sistema inmunológico, el apetito, la respiración, la presión arterial, el estrés y la salud cardiovascular. Por ello, si dormimos mal o poco, experimentamos fatiga, ansiedad, depresión, trastornos del temperamento, déficit de atención y concentración, alteración de la memoria, disminución del rendimiento físico, somnolencia excesiva, dolor de cabeza, contracturas musculares, entre otros males, explica Carlos Castañeda, neurólogo de la Clínica El Golf. Si la incapacidad de dormir persiste por más de un mes estos problemas se agudizarán y afectarán nuestra capacidad física y mental.

La importancia de reloj biológico radica en que sigue un ciclo de 24 horas y permite a los seres vivos adaptarse a los diferentes momentos del día y de la noche. | Fuente: www.shutterstock.com
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