Transporte
El combustible que moviliza el transporte que usa una persona puede llegar a aportar casi una tonelada de dióxido de carbono a las emisiones de GEI globales cada año. | Fuente: ANDINA | Fotógrafo: Héctor Vinces

Por más rutinarias que parezcan, nuestras actividades diarias y las decisiones que tomamos tienen un impacto en el medio ambiente: desde usar una bicicleta para movilizarnos al trabajo hasta elegir comprar productos en mercados locales en lugar de supermercados pueden marcar la diferencia en nuestra emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Nuestros hábitos tienen un impacto en el planeta y van dejando en ella lo que se llama “huella de carbono”, es decir, la cantidad de GEI que emite una persona. De acuerdo con la calculadora de huella de carbono desarrollada por la organización Libélula, que toma en cuenta detalles como sus métodos de transporte, su producción de residuos sólidos y su consumo de alimentos y de energía, una persona en el Perú puede llegar a producir, por lo menos, 3.67 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.

¿Cuánto CO2 producen mis actividades cada año?

A través de esta herramienta, es posible estimar la magnitud de las emisiones de una persona que vive y se moviliza en Lima. Un ciudadano que no cuenta con vehículo propio, que pasa cerca de 21 horas a la semana en el transporte público (buses, tren eléctrico o Metropolitano) y que gasta semanalmente un aproximado de S/30 en taxis, tiende a emitir un promedio de 0.95 toneladas de CO2 cada año.

Por otro lado, su consumo energético también suma sustancialmente a las emisiones de GEI. Si esta persona no cuenta con conexión de gas natural; paga, aproximadamente, S/90 por factura eléctrica y que consume al menos un balón de gas por mes, añade cerca de 1.67 toneladas de dióxido de carbono a su registro.

Otros hábitos de consumo tales como comer carne una vez a la semana, comprar en mercados locales y que la mitad de lo que se compra semanalmente sean productos envasados genera un aproximado de 0.14 toneladas de CO2. Adicionalmente, desechar dos bolsas pequeñas (aquellas con capacidad de 5 litros) de basura al día puede emitir hasta 0.91 toneladas de este contaminante.

Sumando estos cuatro aspectos, en promedio, una persona puede llegar a aportar más de 3 toneladas y media de CO2 a las emisiones globales de GEI cada año.

¿Qué podemos hacer para reducir nuestra huella de carbono?

David García, representante de Libélula, asegura que existen formas de disminuir este impacto. Por ejemplo, en cuanto al transporte, es importante evaluar si podemos reemplazar el uso de autos particulares por bicicletas.

Asimismo, el experto señala que, por la crisis sanitaria, el trabajo a distancia ha funcionado como una medida para reducir los desplazamientos y, por ende, la emisión de GEI. “Desde las empresas, se debería tener una política de teletrabajo más allá de la pandemia. Al mantenerla, se reducen viajes, costos, emisiones, ruidos y estrés”, apunta.

Respecto al tema energético, García añade que debemos reducir nuestro consumo de electricidad optando por tecnología más eficaz. La compra de focos LEDs o de electrodomésticos con un etiquetado que demuestre su alta eficiencia energética nos ayudará a consumir menos electricidad y, por tanto, disminuir nuestras emisiones.

A su vez, sostiene que buena parte de los desechos orgánicos que producimos en nuestras viviendas se descomponen en los rellenos sanitarios, generando así grandes cantidades de gas metano, un peligroso contaminante ambiental.

Por ello, recomienda un consumo responsable y una adecuada gestión de desechos desde el hogar. “Se debe fomentar la reutilización de estos residuos orgánicos, que no lleguen al relleno sanitario. Hacer compost [con los restos] es una acción interesante para reducir las emisiones de metano”, concluye.

Ciudades con Futuro es una campaña organizada por RPP que busca promover la necesidad de ver a nuestras ciudades como espacios en los que podemos mejorar nuestra calidad de vida a través del cuidado del medio ambiente, la promoción de la economía circular y el impulso de una movilidad sostenible.

Como parte de nuestro compromiso por fomentar una ciudadanía consciente de su impacto en el medio ambiente, animamos a nuestros lectores a medir su huella de carbono haciendo clic aquí.