La ONU vivió ayer un entrañable homenaje a Gabriel García Márquez, en el que autores, embajadores y responsables de la organización glosaron su figura y también su lado más humano, pero también el significado e impacto de sus obras para toda la humanidad.

Su personalidad, sus bromas o anécdotas, la influencias de sus obras o su vida como periodista y educador fueron recordados por algunos de sus conocidos y colaboradores ante cientos de asistentes, entre los que había 70 embajadores.

"Uno de los distintivos de su legado es toda una vida de lucha contra la injusticia y la opresión", afirmó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para quien las obras del premio Nobel colombiano "expresan la rica diversidad cultural de América Latina".

El homenaje fue organizado por el Grupo de Amigos del Español (GAE) en la ONU tras el fallecimiento del autor, el pasado 17 de abril, y celebrado en el salón del Consejo Económico y Social de la organización.

El acto tuvo lugar entre las notas de los vallenatos caribeños que interpretó el acordeonista Nicolás de los Ríos y entre el color y aroma de miles de flores traídas de Colombia.

Además de Ban Ki-moon, el presidente de la Asamblea General, John Ashe; la embajadora de Argentina y presidenta del GAE, María Cristina Perceval, y la representante colombiana, María Emma Mejía, participaron en la parte institucional del homenaje.

Después, los escritores mexicanos Ángeles Mastretta y Héctor Aguilar, junto con el autor colombiano Juan Gabriel Vásquez y el periodista Jaime Abello y el biógrafo de Gabo, Gerald Martin, rememoraron su parte más humana y trataron de interpretar el significado profundo de su figura.

Martin señaló que García Márquez fue "un fenómeno absolutamente si precedentes en el ámbito latinoamericano" y "el escritor más famoso que ha dado el llamado Tercer Mundo", y destacó su "sencillez y ética", recordando por ejemplo que no quiso leer su biografía hasta que estuvo publicada.

EFE