Mario Vargas Llosa aconseja a jóvenes universitarios seguir su vocación

El Nobel de Literatura precisó que la automatización de los estudios puede crear "personas encarceladas dentro de otra vida".

El escritor peruano Mario Vargas Llosa apostó por la educación en Humanidades y no por la especialización que produce “autómatas”.

"Corremos el riesgo de que la sociedad se fragmente en islotes de seres aislados", refirió  en una conferencia magistral ante universitarios mexicanos en el Palacio de Bellas Artes.

La cada vez mayor automatización de los estudios puede crear "personas encarceladas dentro de otra vida", muy versadas en su campo pero privadas de vínculos hacia el resto de individuos por la carencia de un tronco común, por eso apoyó el seguir la vocación de cada uno.

"Las Humanidades nos recuerdan que en lo fundamental somos lo mismo", apuntó el Nobel de Literatura durante su visita en México.

Lamentó también que "los programas de educación de los Gobiernos promueven la especialización, y las Humanidades aparecen como quehaceres prescindibles” y recomendó que el mundo de la educación debe de ser "creativo en la formación de la universidad de nuestro tiempo".

A lo largo de la conferencia, Vargas Llosa recalcó a los jóvenes la necesidad de que sean ellos quienes tomen las riendas de su propio destino, y no teman tomar decisiones arriesgadas en pos de la felicidad vocacional, aunque eso suponga penurias materiales.

El éxito económico o social, precisó, no debe ser confundido con la felicidad que da sentirse realizado, en la que no caben pozos de amargura que se abren en caso de no elegir el camino que uno verdaderamente desea.

Vargas Llosa no quiso ser abogado, ni siquiera periodista -que lo fue- al darse cuenta de que el oficio no era tan primo hermano de la literatura como pensaba- y se dedicó a sufrir profesionalmente como escritor, extrayendo palabras muertas de su cerebro para hacerlas cobrar vida sobre un papel.

"Sufriendo, gozo, y no cambio por nada ese quehacer", finalizó.