La organización estadounidense World Monuments Fund (WMF) premió a Marcela Pérez de Cuéllar por su labor en la preservación de los monumentos de Perú y por su liderazgo al frente del comité peruano de la fundación.

También, la fundación estadounidense en pro de la preservación de los monumentos mundiales entregó su galardón Hadrian a Ronald Lauder y su esposa, Jo Carole, en reconocimiento a "su labor de filántropos internacionales en favor del arte, la cultura, la ciencia y la medicina".

La galardonada peruana, esposa del exsecretario general de la ONU Javier Pérez de Cúellar (1981-1991), colabora con el WMF desde 2001 y con su actividad "ha ayudado a hacer posible la restauración de importantes iglesias barrocas en Cusco, como las de San Juan Bautista de Huaro y San Pedro Apóstol de Andahuaylillas", recordó la organización.

"Me siento muy agradecida por recibir este premio por ayudar a preservar los tesoros de mi país", dijo Pérez de Cuellar, que fue la primera receptora del nuevo galardón del WMF llamado "Watch Award", y que a partir de ahora se entregará anualmente para reconocer el activismo individual para preservar la herencia cultural.

En la actualidad Pérez de Cuéllar preside el Comité Peruano del WMF, desde donde dirige ocho proyectos relacionados con la preservación de los monumentos de ese país andino.

Marcela Pérez de Cuéllar colaboró con anterioridad en la preservación de numerosos sitios históricos peruanos, incluida la ciudad de adobe de Chan Chan, la mayor que se conoce en el mundo y hoy "patrimonio de la humanidad".

Por su parte, Lauder, que fue embajador de EE.UU. en Austria entre 1986 y 1987, es un reconocido filántropo estadounidense que "desempeñó un papel activo en la restauración del patrimonio judío en Viena", recordó la institución.

Fue también el fundador en 2001 del museo Neue Galerie de Nueva York, destinado a la promoción del arte alemán y austríaco, y con anterioridad presidió el museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), además de ocupar la presidencia de varias organizaciones destinadas a preservar la herencia artística judía.

Los premios Hadrian fueron creados por el World Monuments Fund en 1988 y desde entonces se conceden anualmente a las personalidades internacionales más destacadas que hayan contribuido a la conservación del arte y la arquitectura mundial.

El WMF, que es una organización independiente dedicada a la preservación de los sitios históricos y monumentos de todo el mundo, y que desde hace 45 años trabaja en 90 países, da a conocer anualmente la lista de lugares históricos que necesitan de especial conservación.

A principios de octubre indicó que monumentos históricos de trece países de Iberoamérica, entre los que figuran dos de España, uno de Portugal y otros 20 de América Latina, forman parte de la lista de lugares que corren peligro de deterioro.

En España, según la relación que cada dos años publica WMF, necesitan ayuda el berrocal de Trujillo (Cáceres) y el barrio histórico del Cabanyal-Canyamelar en Valencia, y en Portugal el Jardín Botánico de Lisboa.

En América Latina están amenazados de deterioro diversos lugares en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, México, Panamá, Perú y la República Dominicana, y entre ellos destacan los peruanos geoglifos de las Líneas de Nazca.

EFE