El ministro de Economía, Luis Castilla, desestimó que se vaya a permitir en algún momento que los exportadores no tradicionales paguen sus impuestos en dólares, como una medida para ayudarlos a resistir la presión a la baja del tipo de cambio.

Castilla señaló que con una medida así – muy reclamada por los exportadores – el Estado asumiría el riesgo cambiario y preguntó: “¿Sería ese un buen uso de los recursos públicos?”.

Además precisó que la implementación tomaría meses, lo que tal vez haga inoportuna su aplicación, ya que podría estar lista cuando la tendencia del tipo de cambio haya revertido.

Al preguntársele  si, en su opinión, el Banco Central (BCR) estaría en capacidad de hacer más por estabilizar el tipo de cambio, Castilla dijo que no solo el BCR sino también la SBS cuentan con un instrumental que les permite contestar a movimientos abruptos del tipo de cambio, y si no los usan, es porque tienen razones.

Se refirió en particular a la tasa de interés de referencia del BCR para el crédito en soles (4,25%), que podría bajar para alentar menos el ingreso de capital especulativo. Sin embargo, dijo el ministro, hay razones para mantenerla donde está: inflación por encima del rango meta, PBI creciendo cerca del potencia y demanda interna creciendo a 9%.

Y sobre la eventual intervención del MEF, señaló que es poco lo que puede hacer el MEF a través de la acumulación de recursos públicos (usa os soles que recauda para mantener ahorros en dólares). “Nosotros podemos retirar tal vez US$100 millones al mes, mientras que el BCR puede retirar US$3.000 millones al mes”, comentó.

De otra parte dijo que si se aprobara el pago de impuestos en dólares solo se aplicaría al sector no tradicional, lo que no contendría la caída del valor de las exportaciones totales, dominadas por los minerales.

Sin embargo Castilla negó que haya pasividad en el MEF respecto a la situación de los exportadores y destacó las recientes medidas de impulso al despacho anticipado, el lanzamiento del “Operador  Económico Autorizado” (certificación al exportador para agilizar trámites) y el fortalecimiento de las Oficinas de Comercio Exterior (OCEX) en los mercados de destino, entre otras medidas.