Desempleo
Estos datos indican que el índice de desempleo en EE.UU. se podría aproximar al 17 %, según los economistas privados. | Fuente: EFE

El desempleo en Estados Unidos continúa subiendo. Más de 22 millones de personas han solicitado el subsidio por desempleo en las últimas cuatro semanas, un dato sin precedentes que complica la economía del país norteamericano.

El Departamento de Trabajo informó este miércoles que más de 5,2 millones de personas solicitaron la semana pasada ese beneficio y la semana anterior a esa se registraron un total de 6,51 millones de solicitudes. Antes de esa semana habían 11,97 millones de personas amparadas por este beneficio.

En Estados Unidos el parón económico se ha extendido más allá de los sectores de hotelería, turismo, restaurantes y comercio minorista, que fueron los más afectados en el comienzo de la cuarentena.

El índice de desempleo se podría aproximar al 17 %, según los economistas privados, muy por encima del máximo de 10 % registrado en octubre de 2009, tres meses después del fin de la Gran Recesión.

En febrero el desempleo había subido en 3,5 % y 4,4 % en marzo, pero los expertos apuntan que el indicador se disparará en abril a medida que se van acumulando el impacto negativo de la pandemia.

Aun si se reanudan algunas actividades económicas, la Asociación Nacional de Economía de Negocios calcula que el índice de desempleo se mantendrá por encima del 10 % hasta fines de año lo cual, a su vez, tendrá impacto en el gasto de los consumidores, que en Estados Unidos equivale a casi dos tercios de la actividad económica.

Hace apenas un mes y medio las solicitudes semanales de subsidio por desempleo rondaban las 200.000, el nivel más bajo en casi medio siglo, y solo unos 1,7 millones de personas recibían el subsidio por desempleo.

El presidente Donald Trump y los republicanos en el Congreso bregan por la reanudación de las actividades económicas y argumentan que una paralización prolongada, aún con el propósito de proteger la salud pública, podría causar más daños a largo plazo al país que la epidemia misma.

Cuando se han confirmado más de 639.000 casos de COVID-19 y la muerte de casi 31.000 personas a causa del mal en el país, los gobernadores estatales procuran controlar cuándo y cómo se retornará a la actividad económica en sus jurisdicciones, y los demócratas en el Congreso buscan más alivios financieros para los trabajadores, incluidos los inmigrantes indocumentados.

El informe del Departamento de Trabajo indicó que los mayores incrementos de solicitudes de seguro de desempleo en la semana que terminó el 4 de abril ocurrieron en Georgia, que añadió 256.312 pedidos; Michigan con 84.219, Arizona que añadió 43.488, Texas con 38.982, y Virginia que sumó 34.872 nuevas solicitudes.

Donde hubo las reducciones mayores de solicitudes fue en California, que recibió 139.511 pedidos menos que en la semana anterior, Pensilvania con una caída de 127.037 pedidos, Florida con una de 58.599, Ohio con 48.097 y Massachusetts con 41.776 pedidos menos.

Con información de EFE.