Delegación argentina se reúne con mediador en Nueva York

Si no resuelve la situación en las próximas horas Argentina caerá en un nuevo default en momentos en que su economía está en recesión.

NUEVA YORK - Una delegación argentina estaba reunida el martes con un mediador judicial en Nueva York en un intento de último momento para evitar que el país caiga en un default de deuda en las próximas horas.

La delegación liderada por el secretario de Finanzas, Pablo López, ingresó al edificio en Manhattan donde se encuentra el estudio del abogado Daniel Pollack a las 11.30 hora local (1530 GMT).

Pollack fue designado por el juez de distrito Thomas Griesa para buscar la forma de que Argentina cumpla con una sentencia que la obliga a pagar 1.330 millones de dólares más intereses a los inversores "holdouts", que tienen en sus carteras bonos incumplidos tras su masiva cesación de pagos en 2002.

El acercamiento entre las partes hasta ahora fracasó debido a que el país sudamericano considera que no puede sentarse a negociar una compensación con los fondos, a los que califica de "buitres", si antes Griesa no levanta un bloqueo que le impide pagar sus bonos emitidos bajos leyes extranjeras.

El magistrado se ha negado a permitir que el país honre sus deudas en el extranjero si no acepta cumplir con su fallo o negociar con los "holdouts" una compensación.

Si no resuelve la situación en las próximas horas, cuando vence el período de gracia para el pago de intereses de un bono Discount, Argentina caerá en un nuevo default en momentos en que su economía está en recesión por una alta inflación, pobres niveles de inversión y una menor demanda externa.

Una nueva cesación de pagos no sería tan catastrófica como la de 2002, cuando la tercera economía latinoamericana colapsó dejando millones de personas sin empleo y hundiendo a casi la mitad de su población en la pobreza.

Unos 34.000 millones de dólares en títulos públicos emitidos bajo leyes extranjeras corren riesgo de caer en default si Argentina no destraba la situación antes de la medianoche del miércoles y se disparan cláusulas que le permiten a sus tenedores recuperar sus inversiones anticipadamente.

En Washington, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, dijo que un default de Argentina probablemente no tendría grandes consecuencias sobre los mercados globales debido a que el país está aislado al no tener acceso al crédito externo desde el 2002.

"Si bien un default es siempre lamentable, no creemos que tenga mayores consecuencias sustantivas afuera, en una base mucho más amplia", dijo Lagarde, en línea con la percepción generalizada de que es altamente improbable que una cesación de pagos tenga fuertes repercusiones en los mercados emergentes alrededor del mundo.

El Gobierno ha dicho que, para negociar con los fondos liderados por NML Capital Ltd y Aurelius Capital Management, deben primero dejarle pagar los bonos que fueron emitidos en dos reestructuraciones de deuda en las que la mayor parte de sus acreedores aceptaron canjear sus títulos en default a cambio de fuertes quitas.

Argentina también ha afirmado que no puede cerrar un acuerdo extrajudicial con los acreedores no reestructurados antes del 31 de diciembre, cuando vence una cláusula que le impide ofrecerles mejores términos que a los tenedores que ingresaron a los canjes.

REUTERS