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Es cierto que en materia de lucha contra la pobreza el actual gobierno ha logrado resultados considerables. A nivel nacional el índice de pobreza monetaria, medida solo por ingresos, pasó de 44,5% en el 2006 a 34,8% en 2009 (cifra más reciente). ¿Pero es momento de cantar victoria? No del todo, según analistas consultados por RPP Noticias.

La preocupación de Federico Arnilla, presidente de la Mesa de Concertación para Lucha contra la Pobreza  (MCLCP) y de Carolina Trivelli de Instituto de Estudios Peruanos (IEP) radica en el 60,3% de pobres que todavía persisten en las zonas rurales y que según ambos “son el hueso más duro de roer”.

Y es justamente por este motivo, que Arnillas ve poco probable que se cumpla la meta de reducir la pobreza rural en 45% para el 2011. Sin embargo cree que es bastante factible que el gobierno reduzca la pobreza urbana a 20% para este año, considerando que en el 2009 bajó a 21,1%.

“El análisis de todas la información disponible nos lleva a pensar que no se logre la meta. Por más que se haya tendido un impacto positivo en el 2011 es difícil lograr 15 puntos de reducción”, explicó.

Además de la pobreza por ingreso existen otros dos indicadores que ayudan a observar la real dimensión de la lucha contra la pobreza: El índice de déficit calórico y el índice de necesidades básicas insatisfechas. Según Trivelli, no sería justo comparar estos tres indicadores, ya que miden factores diferentes,  pero afirma que sí son complementarios entre sí.

El informe de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) destaca que el déficit calórico aumentó de 27,3% en el 2006 a 30,8% en el 2010. Sin embargo tanto Arnillas como Trivelli advierten que este índice se encuentra en un proceso de revisión técnica, pues no refleja fehacientemente la cantidad de calorías que consumen los peruanos.

El índice de Necesidades Básicas Insatisfechas o servicios que brinda el Estado (salud, educación agua y saneamiento entre otros) también ha tendido ha mejorar en los últimos años, según Trivelli. La analista de IEP asegura que el gasto en infraestructura por parte del gobierno a ayudado ha reducir la brechas en estos sectores.

En la Mesa agrupan estos tres indicadores y lo expresan en incluidos y excluidos. Arnillas asegura que la tendencia ha sido a que se incremente la población incluida, que ha pasado de 36.6% en el 2006 a 41.5% en el 2009, lo que representa una mejora de 4.9 puntos porcentuales.

“Pese a ello aun la mayor parte de la población (6 de cada 10) sufre algún grado de exclusión. Los datos muestran que hay mayor inclusión de la población urbana que de la población rural; así por ejemplo, para el 2009, los incluidos urbanos eran 53.8%, frente a 18.5% en zonas rurales”, detalló.

A modo de conclusión Arnillas destaca que el próximo gobierno debe preocuparse por tres desafíos en el camino de la lucha contra la pobreza tanto en zonas rurales como urbanas: Desarrollo económico, desarrollo de servicios públicos y desarrollo de programas orientados a reforzamiento nutricional.