En manos del Ejecutivo quedó un proyecto de ley cuyo objetivo es facilitar el acceso al crédito de trabajo para las pequeñas empresas y ayudarlas a estar en mejor posición de negociación con sus clientes. El proyecto, plantea crear una tercera copia de la factura para que esta sea usada como documento negociable o título valor. Es decir, esta factura negociable tendría el mismo valor que una letra de cambio.

De acuerdo con la exposición de motivos del proyecto, en el 2008 los grandes compradores (Estado y empresas) realizaron adquisiciones por 35.000 millones de soles a 569.000 pequeños proveedores. Un problema habitual de estas micro y pequeñas empresas es el pago diferido de sus facturas, a 30, 60 o 90 días, lo cual les resta capital de trabajo. El nuevo proyecto facilitaría a las entidades financieras entregar créditos a las mypes con cargo a sus facturas por cobrar.

Este mecanismo, conocido como factoring, no es nuevo. Sin embargo hoy acceden a él básicamente las medianas y grandes empresas. Según el presidente de la Comisión de Economía, Rafael Yamashiro, quien el jueves sustentó el proyecto ante el pleno del Congreso, la diferencia estaría en el mérito ejecutivo de la factura como título valor. "Hoy, una factura no coacciona el cobro. Se supedita simplemente a la voluntad de pago de quien adquirió el bien".

Si la factura se convierte en un título valor, las entidades financieras que las acepten podrán exigir su cancelación de manera más expeditiva y con menores costos. El proyecto señala que las condiciones de pago que pudieran fijar el vendedor y comprador (fechas de cancelación, intereses, etc.) deberán expresarse en la factura.

Si este proyecto se convierte en ley, los compradores quedarán además obligados a señalar su conformidad o disconformidad con el bien o servicio brindado en el plazo de cinco días útiles. Si la disconformidad no está indicada en la factura, al cabo de los cinco días se asumirá la conformidad  y automáticamente el emisor podrá usarla para obtener financiamiento.

Respecto a la posibilidad de una mala utilización de las facturas, ya que existe un mercado de comprobantes falsos, Yamashiro precisó que tal como actualmente uno no recibe letras de desconocidos, los bancos y financieras no recibirán facturas negociables de empresas a las que no conocen o que no son clientes habituales.

"En el debate también se expresó preocupación por la posibilidad de que la factura negociable facilitara el lavado de activos, sin embargo hemos tomado como referencia la legislación colombiana sobre el tema, la cual contempla formas de prevenir el lavado", dijo el legislador.

En caso de ser promulgada por el Poder Ejecutivo, no sólo las facturas comerciales sino también los recibos por honorarios podrán girarse con esta tercera copia que constituiría un título valor. En el curso del debate del proyecto, la Cámara de Comercio de Lima opinó que este cambio alentará la formalización de las micro y pequeñas empresas.