Fuga de inversores hacia deuda y oro detienen avances en Wall Street

Ante este panorama, los miedos de los inversores volvieron a hacerse patentes, pese a que en lo que va de septiembre habían parecido quedar olvidados.
La fuga de los inversores hacia el mercado de la deuda y el oro, alertados por las advertencias de la Reserva Federal de Estados Unidos, interrumpió hoy una semana de avances en Wall Street.

Así, el Dow Jones de Industriales, la principal referencia de la Bolsa de Nueva York, bajó hoy el 0,2%, lo que supone su primera caída desde el pasado martes, y cerró en 10.739,31 puntos.

El selectivo S&P 500 también descendió, en este caso un 0,48%, y terminó en 1.134,28 puntos, mientras que el mercado tecnológico Nasdaq, perdió un 0,63%, para cerrar en 2.334,55 enteros.

Por contra, el oro subía hoy con fuerza en la Bolsa Mercantil de Nueva York y los contratos de futuros más negociados, los que tienen su vencimiento en diciembre, alcanzaron hoy un nuevo récord histórico, al terminar la jornada bursátil a 1.292,1 dólares por onza.

Se trata del cuarto récord histórico de cierre que alcanza este metal precioso en las últimas seis sesiones en el mayor mercado físico de materias primas del mundo, después de los máximos alcanzados el martes, jueves y viernes de la semana pasada, así como este lunes.

El martes, el precio del oro se redujo ligeramente para cerrar a 1.274,3 dólares antes de que la Reserva Federal (banco central) de Estados Unidos difundiera sus observaciones sobre la situación de la economía nacional y las líneas generales de su política monetaria.

Una vez que se conocieron esas observaciones esta materia prima volvió a apreciarse en las operaciones electrónicas.

Como estaba previsto, la Reserva mantuvo el martes los tipos de interés de referencia por debajo del 0,25% y reconoció su preocupación por la ralentización económica, por lo que dijo "estar dispuesta" a actuar cuando sea necesario para impulsar el crecimiento.

Además, aseguró que la inflación "está por debajo" de los niveles adecuados para "promover el máximo empleo y la estabilidad de los precios", que "el ritmo de reactivación en la producción y el empleo ha bajado en meses recientes" y que "el gasto de los hogares crece gradualmente, pero sigue constreñido por el alto desempleo y el escaso crecimiento de los ingresos".

Ante este panorama, los miedos de los inversores volvieron a hacerse patentes, pese a que en lo que va de septiembre habían parecido quedar olvidados.

Por ello, prefirieron acudir a otros mercados que suelen ofrecer rentabilidades más controladas, pero más seguras, como el del oro y la plata, que también subió hoy con fuerza 4,15 dólares y cerró a 21,05 dólares, su precio más alto en más de 30 años.

También giraron la vista hacia el mercado de la deuda pública estadounidense, ya que los comentarios de la Reserva Federal dejaron entrever la opción de que el responsable de la política monetaria del país pueda volver a realizar una compra masiva de bonos del Tesoro, tal y como ya hizo para tratar de sacar la economía estadounidense de la reciente crisis que ha atravesado.

Esa fuga de fondos hacia la deuda pública hizo que se encareciera, de forma que la rentabilidad de los bonos -que evoluciona en sentido inverso al precio- cayó hasta el 2,55%, su nivel más bajo a la hora del cierre de la bolsa desde el pasado 31 de agosto.

Así, al final de esta tercera sesión de la semana, 17 de los 30 valores que integran el Dow Jones cerraron en negativo y 6 de ellos lo hicieron con descensos superiores a un punto porcentual: Microsoft (2,15%), Bank of America (-1,61%), JPMorgan Chase (-1,53%), Walt Disney (-1,51%), Travelers (-1,1%) y Kraft (-1,01%).

En el terreno de las ganancias de ese índice sólo destacó hoy el fabricante de aluminio Alcoa, que avanzó el 4,79%, ya que el resto de las empresas del Dow Jones que subieron lo hicieron menos del 0,7%.

En el mercado de divisas, el dólar bajaba frente al euro respecto al día anterior, de forma que por la moneda europea se pagaban 1,3393 dólares, y también lo hacía ante la divisa japonesa, que se cambiaba por 84,54 yenes.

-EFE