Grecia: cinco antecedentes y cinco consecuencias del triunfo del "No"

El triunfo del "No" en el referéndum este domingo en Grecia, demuestra la oposición del pueblo griego a las condiciones impuestas por los acreedores de su país para un tercer rescate, pero también a su pertenencia a la zona euro.

El abrumador voto por el "No" que emitieron este domingo los griegos para rechazar las condiciones impuestas para otorgarle un tercer rescate financiero, ponen aún más en duda la pertenencia de Grecia a la zona euro y profundiza su enfrenteamiento con la llamada Troika de acreedores, formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea.

El nerviosismo en los mercados hizo que el euro abriera la sesión con pérdidas de más de un 1 por ciento frente al dólar. Durante el día, las pérdidas se se fueron moderando y a la 1:00 p.m. (hora peruana) la monea europea acumulaba una caída de 0.46%.

Por su parte, la mayoría de bolsas del mundo, incluyendo la peruana, abrieron en rojo y a esa hora mantenían resultados negativos

"Tomaron una decisión muy valiente", dijo el primer ministro Alexis Tsipras en un discurso por televisión. "El mandato que me han dado no es para una ruptura con Europa, sino un mandato para fortalecer nuestra posición negociadora para buscar una solución viable", añadió.

La sorprendente victoria del "No" pone a Grecia en un terreno desconocido, en el que se arriesga al aislamiento financiero y político en la zona euro y a un colapso de sus sistema financiero si los acreedores se niegan a ayudarlo.

Sin embargo, también ha sido festejada por millones de griegos, que ya no soportan las medidas de austeridad impuestas por los acreedores de su país, quienes exigían un mayor ajuste fiscal -reducir aún más el gasto- para extenderle un programa de ayuda financiera.  

A continuación, cinco antecedentes y consecuencias del triunfo del "No" en Grecia, gracias al apoyo del 61% de los electores en ese país. 

CINCO ANTECEDENTES 

1. El endeudamiento griego 

Grecia debe actualmente unos 320 000 millones de euros (US$358 000 millones) debido a que durante muchos años, el país estuvo gastando más dinero del que producía y financiaba ese gasto con préstamos. 

Esa situación no es reciente, sino que data de antes de que ese país adoptara el euro en el 2001, decisión que solo empeoró su situación. De acuerdo con BBC Mundo, el gasto público, por ejemplo, aumentó un 50% entre 1999 y 2007, mucho más que en otros países de la eurozona.

"Y sumado a problemas de corrupción y evasión fiscal, reconocidos por la propia Grecia, esto terminó provocando un déficit muy superior al 3% del PBI contemplado en las reglas de moneda común. Préstamos no declarados a la eurozona, por su parte, también llevaron a que la deuda excediera significativamente el 60% acordado como límite por los países de la eurozona: actualmente se estima en 177% del PIB", señala BBC Mundo. 

2. Los anteriores rescates

En mayo del 2010, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional aprobaron el primer paquete de ayuda financiera a Grecia, poniendo a disposición del gobierno griego 110 000 millones de euros (unos US$120 000 millones) para que honrara sus compromisos con sus acreedores, en ese momento en su mayoría bancos privados de la región.

La condición de esta ayuda fueron medidas de austeridad y sus resultados no fueron contundentes, haciendo necesario un segundo rescate en setiembre del 2011, que elevó la cifra total a 240 000 millones de euros

Las medidas de austeridad incluyeron recortar el gasto público, elevar los impuestos y reformar el sistema de pensiones y el mercado laboral.

La necesidad de un tercer rescate para la economía griega por 29 100 millones es evidente. Sin embargo, el gobierno del actual primer ministro griego, Alexis Tsipras, fue elegido principalmente por su oposición a las medidas de austeridad que impuso con condición la Troika para el desembolso de ese dinero. 

3. Consecuencias de la austeridad

Aunque nadie niega la responsabilidad del gobierno griego en el camino que ha llevado a que Grecia sea incapaz de pagarle a sus acreedores, para muchos analistas, como el Premio Nobel en Economía, Joseph Stiglitz, la situación actual es responsabilidad de la Troika y de las medidas de austeridad impuestas a la economía griega.

"Piense en lo que habría pasado si en 2010 Grecia y los países europeos hubiesen intentado acordar un plan de deuda que hubiera permitido a Atenas recuperar la senda del crecimiento. Hubieran podido escoger eso", señaló a BBC Mundo. 

Desde el inicio de los rescates, la economía griega se ha reducido en un 25%, acentuando su dependencia de créditos externos y haciendo imposible, precisamente, honrar esos préstamos. Con un 26% de tasa de desempleo, tiene la tasa más alta de toda la Unión Europea. Si se miran solo los jóvenes, se percibe que el 60% (6 de cada 10) no tiene empleo. 

4. Al borde del default técnico

El martes pasado, se concretó el escenario más temido de la crisis: Grecia no pudo honrar un pago de unos 1 500 millones de euros (US$1 780 millones) al Fondo Monetario Internacional, convirtiéndose en el primer país desarrollado en entrar en mora con el FMI y su impago constituye el más grande en la historia del FMI, aunque todavía no ha sido declarada oficialmente en default. 

Ese mismo día venció el segundo programa de ayuda financiera, luego de que el gobierno griego no aceptara la última serie de condiciones de la troika por considerarla "humillante".

La semana pasada el gobierno de Tsipras impuso un "corralito financiero" y ordenó el cierre de los bancos hasta hoy -medida que se postergaría al menos una semana más- para limitar los retiros de dinero que los griegos pueden hacer en los bancos y evitar que retiros masivos afecten aún más al ya golpeado sistema bancario griego.

5. El referéndum

El referéndum, entonces, constituía la carta para que Tsipras pudiera renegociar un acuerdo con la Troika, para conseguir, entre otras cosas, más tiempo para reformar el sistema de pensiones y postergar la reducción drástica del número de personas que puede optar por un retiro anticipado (jubilarse antes de tiempo por una situación de desempleo). 

Tsipras también busca mantener las exoneraciones al pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA, el equivalente del IGV peruano) en sus islas, que son uno de los más importantes destinos turísticos del país. 

El rechazo a la posición de Tsipras en la negociación -que aceptó la mayor parte de las exigencias de la Troika pese a su posición contra la austeridad- fue visto como una movida política y ya no técnica,  y se especula que los líderes de la eurozona, entre ellos la cancillera alemana Angela Merkel, buscan que Tsipras fracase para evitar que otros países de la región se contagien de su postura anti austeridad

CINCO CONSECUENCIAS

1. Nueva negociación 

Ahora que se rechazaron las condiciones de la anterior negociación entre Grecia y sus acreedores, estos tendrán que sentarse de nuevo a negociar. Sin embargo, es poco probable que algunas de las dos partes cedan en sus posiciones antagónicas, principalmente Alemania, a quien Grecia le debe 68 200 millones de euros. 

La salida del ya famoso ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, tras el resultado del referéndum, tiene la intención de ayudar a esas negociaciones, pero podría ser más simbólico que efectivo. 

2. ¿Salida del euro?

Desde que la crisis financiera global golpeó a Grecia, el "Grexit", o su salida el euro, ha sido un tema recurrente en el debate económico mundial y muchos líderes europeos dijeron claramente que los griegos votarían en el referédum no solo por el "Sí" o el "No" a las exigencias de la Troika en la negociación, sino a conservar el euro o no

Si el Banco Central Europeo decide no prestarle más a Grecia, en la situación actual en el que los bancos -y, por lo tanto, los griegos- ya están sufriendo escasez de dinero, el gobierno de Tsipras se vería obligado a empezar a imprimir su propia moneda para que su economía siga funcionando. 

3. Empobrecimiento interno

Sin duda, los que más sufrirán en este periodo de transición -a donde sea que este lleve a la relación de Grecia con la Unión Europea- son los ya golpeados griegos

La agencia especializada Bloomberg publicó el análisis de Mohamed A. El-Erian, principal asesor del grupo financiero alemán Allianz, quien consideró que, sin una ayuda enorme de emergencia del Banco Central Europeo –una decisión que enfrenta pocas probabilidades- al gobierno le resultará difícil conseguir dinero para los cajeros automáticos del país, ni hablar de reabrir los bancos.

"Al aumentar el acaparamiento, se intensificará la escasez de productos, inclusive de combustible y alimentos. Se ajustarán los controles de capital y de pagos. La economía descenderá un escalón preocupante, agravando el desempleo y la pobreza. Y el gobierno tendrá dificultades para pagar a los pensionados y los salarios de los empleados públicos", advirtió. 

Incluso en el caso de que Grecia abanone el euro y empiece a emitir su propia moneda, le será difícil al Estado y a los griegos cumplir con el pago de sus deudas (en euros) y afrontar sus gastos, dado que Grecia es una economía principalemente importadora

Sin embargo, algo positivo tiene que generarse: tanto sus exportaciones (aceite de oliva, por ejemplo) como la actividad turística -de la cual depende en gran parte la economía griega- florecerían porque sería muy barato para los extranjeros adquirir productos griegos y visitar ese país por la diferencia de tipo de cambio.

4. Nerviosismo en los mercados 

Como en toda situación de incertidumbre, los inversionistas buscarán vender sus acciones y refugiarse en activos que brinden mayor seguridad, como el oro y el dólar. 

El ya golpeado euro también tendrá que enfrentar una eventual ampliación del programa actual de compras de títulos por 60 000 millones de euros al mes, lo cual también podría jugar en contra del tipo de cambio del euro

De cara a otros mercados, el avance global del dólar también sería el nexo entre economías como la peruana y la crisis griega. De acuerdo con Hugo Perea, Economista Jefe para Perú de BBVA Research, las monedas lationamericanas como el nuevo sol operarían más flojas o a la baja ante el avance global del dólar, debido a una depreciación del euro. 

"A nivel global se eleva la aversión al riesgo, entonces alguna depreciación habrá. Si eres un inversionista te preguntarás a qué mercados o economías ingresar y preferirás ir a donde tengas monedas más sólidas como el dólar", comentó.

Asimismo, una Grecia insolvente también resultaría en pérdida de dinero para varios países europeos, aumentando la inestabilidad en la Unión Europea

5. ¿Contagio? 

Considerando que Grecia no es la única economía europea en problemas, la eventual salida de Grecia del euro y de la zona euro podrían llevar a que otros países, como Portugal y España, incorporen dentro de sus posibilidades en el futuro acompañar a Grecia en el "Grexit". 

Efectivamente, como señala BBC Mundo, si la salida del euro se muestra como una opción viable –e incluso beneficiosa para Grecia– otras naciones podrían verse tentadas a seguir el ejemplo.

El premio Nobel, Joseph Stiglitz, plantea que la única manera de evitar esta situación sería que se cree un fondo solidario europeo para ayudar a Grecia y otros países golpeados en su crecimiento. Esto permitiría que la economía alemana, líder de Europa, siga creciendo y que Grecia pueda mejorar sus ingresos, reducir su déficit y pagar sus obligaciones porque los intereses de su deuda bajarían. Sin embargo, es el primero en aceptar que eso es casi imposible.