Jóvenes "ninis" luchan contra la crisis económica

Decenas de miles de jóvenes en España que no estudian ni trabajan llevan meses enfrentando los efectos de la ralentización de la economía mundial. País ibérico reconoce que la falta de oportunidades educativas, de empleo y de vida de millones de jóvenes.
Morguefile-Taliesin

Decenas de miles de jóvenes iberoamericanos que no estudian ni trabajan (ninis) llevan meses enfrentando los efectos de la ralentización de la economía mundial, una circunstancia que les ha dejado con escasas o nulas perspectivas de tener una aceptable inserción laboral y a menudo estigmatizados.

"Si hay un tema que preocupa creo que es este, (...) la falta de oportunidades educativas, de empleo y de vida de millones de jóvenes", dijo a Efe Diana Alarcón, oficial de Asuntos Económicos de la División de Políticas y Análisis del Desarrollo del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) de la ONU.

Su oficina trabaja en la puesta en marcha de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y reconoce que "el problema de la inserción social" de los jóvenes no se incluyó en 2000 en aquellas metas, pero que hoy "es un tema muy grave".

"Incluso en los países más desarrollados empiezan a presentarse retos enormes de desempleo juvenil y de falta de oportunidades educativas, y estas son las generaciones de futuro, los chicos que van a hacer país dentro de varios años", aseguró Alarcón.

En España se ha disparado un 69 % entre 2008 y 2011, según el informe Panorama de la Educación 2013 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En junio pasado ese organismo indicó que los jóvenes entre 16 y 29 años que no estudian ni trabajan en México representaban el 24,7 % del total, por delante de España (24,4 %) y de Chile (23,7 %), en los tres casos muy por encima del promedio (16 %).

El secretario general de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), Alejo Ramírez, explicó a Efe que en conjunto "América Latina tiene en torno al 20 % de jóvenes que no estudian ni trabajan de manera formal".

Ramírez detalló que el fenómeno presenta diferencias importantes a ambas orillas del Atlántico.

En Latinoamérica "la mayoría del empleo joven es informal, sin protección social, en condiciones de seguridad bajas" y con esquemas de seguridad "bastante pobres".

Por su parte, en España y en el resto de Europa "la mayoría de los trabajos son con protección social, con jubilación, retiro y salud", lo que "tal vez" posibilita que haya "tan poco empleo para los jóvenes.

No obstante, Ramírez destacó una coincidencia importante: "A nadie le gusta ser nini (...) Entender que el problema es de personal es no comprender el desarrollo social. Creo que tenemos que hacer un llamamiento a mayor solidaridad".

Una de las mayores preocupaciones del secretario general de la OIJ es precisamente el del término nini, un neologismo procedente de la expresión "ni estudia ni trabaja".

Si bien en su significado original se utilizaba para aludir a jóvenes que por decisión propia ni estudiaban ni trabajaban, actualmente se emplea para referirse a los que ya han finalizado sus estudios y no encuentran trabajo por falta de oportunidades laborales, según la Fundación de Español Urgente (Fundeu).

Ramírez es crítico con su utilización pues considera que "llamar a las personas ninis es profundizar en la estigmatización sobre mucha gente joven", pues esa "doble negación" hace que parezca que "son personas absolutamente inactivas".

"Yo creo que es ponerles un poco el pie en la cabeza a muchas personas que no lo viven con alegría, no es que disfrutan ser ninis, sino que lo sufren", añadió.

En su análisis, el dirigente de la OIJ va más allá y lamentó que "las sociedades se estén volviendo poco a poco mucho más individualistas y, por lo tanto, mucho más proteccionistas de lo que uno tiene".

"Por eso tal vez impregna mucho el discurso de que los jóvenes son una amenaza, son violentos y es lamentable. Es difícil modificar todo eso", agregó.

Dos aristas más del fenómeno tienen que ver con una baja calidad educativa y con que cada vez afecta a más mujeres en determinados países, dijo a Efe Carla Pedersini, profesora de la Universidad Iberoamericana (UIA) y presidenta de la Asociación Mexicana de Demografía (AMD).

De 8,3 millones de jóvenes ninis en México, 6,5 millones son mujeres, lo que lo convierte "básicamente en un fenómeno femenino", señaló la académica.

Los ninis cargan con un estigma que no les hace justicia porque "encontramos que hacen muchas labores de ayuda y apoyo en el hogar", como los cuidados a personas ancianas y otros del ámbito doméstico que lo requieran, apuntó.

EFE