El número de publicaciones se ha triplicado en 15 años. | Fuente: Reuters

Con más de medio millón de visitantes y una facturación de US$6 millones, la Feria Internacional del Libro fue un rotundo un éxito. Sin embargo, en la industria editorial temen perder este año los beneficios tributarios, que permitieron que este sector se desarrolle desde el 2003 y que ahora mueve al año más de S/600 millones

La ley del libro, que exonera del 18% de IGV a los libros y productos editoriales, vencerá este 11 de octubre y ya no se puede extender más este beneficio a menos que sea de manera permanente.  La ministra de Cultura, Patricia Balbuena, anunció que han trabajado en un nuevo proyecto de la mano de la industria editorial.

“Estamos también con la Cámara Peruana del Libro hemos trabajado de manera conjunta una iniciativa legislativa que va a ser presentada por el Ejecutivo para poder tener una ley no solo del libro sino de promoción de la lectura que es el otro lado, es decir, hay que garantizar la industria del libro, pero también hay que garantizar lectores”, sostuvo la ministra.

El presidente de la Cámara Peruana del Libro, José Carlos Alvariño, explicó que este nuevo proyecto justamente plantea que los beneficios tributarios para la industria sean permanentes.

“Eso va a permitir una vigencia indefinida de esta exoneración y digamos que se puede quitar también en cualquier momento, pero ya no vamos a tener que estar yendo a pelear cada vez que venza la exoneración como ha estado pasando”, señaló el líder del gremio editorial.

El problema es que de no aprobarse a tiempo este proyecto, el precio de los libros subirían entre un 20% y 25%, según advirtió Alvariño. Sin embargo, también es cierto que el país deja de recaudar al año S/120 millones debido a este beneficio tributario. 

Pero en las sumas y en las restas, el tributarista, David Zamora, considera que en estos 15 años este beneficio tributario en particular ha permitido el crecimiento de la industria editorial del país.   

“Sin embargo, lo que va a hacer que no haya un IGV en estas transacciones es que el productor editorial tenga un mayor margen y ese mayor margen pueda ser reinvertido en mejorar y ampliar y tener mayor alcance de su mercado y eso también definitivamente va a beneficiar al mayor consumo de libros”, anotó Zamora.

¿Qué opinas?